El MADRING estrena palmarés: Norris hace historia en Madrid y el piloto madrileño de Williams se queda a las puertas
Madrid respira Fórmula 1 estos días. La ciudad acoge la decimocuarta prueba del Mundial y el flamante circuito madrileño ya puede colgar en su vitrina un hito irrepetible: Lando Norris se ha convertido en el primer poleman de la historia del MADRING, y lo ha hecho con una vuelta que ha puesto a todo el paddock patas arriba.
Y es que la resolución de la clasificación ha sido pura tesorería para el aficionado. La parrilla de salida queda configurada con cuatro equipos distintos ocupando las cuatro primeras posiciones, un dato que retrata la igualdad del campeonato y que anticipa una carrera abierta, con varias escuderías con opciones reales de pelear por la victoria desde el primer semáforo.
El ambiente, además, lleva calentándose desde antes de que los coches tocaran la pista. El líder del campeonato quiso dejar constancia de su llegada al escenario madrileño, y las redes oficiales de la competición no escatimaron elogios hacia la vuelta de Norris, calificada de auténtico espectáculo. Madrid, sencillamente, lleva días viviendo su Gran Premio por todos los costados.
El piloto madrileño, mosca cojera en su carrera de casa
Pero no todo van fuegas y celebraciones. El piloto madrileño de Williams, que este fin de semana compite ante su público, se ha mostrado muchísimo más crítico de lo habitual. Su enfado va dirigido al rendimiento de su monoplaza y a la estrategia del equipo, y lo hizo saber antes incluso de conocerse una sanción que le afecta.
Su frustración quedó patente en sus declaraciones. «Estamos en otra categoría con el resto de pilotos de la zona media, que nos sacan casi medio segundo. Sólo luchamos con Alex (Albon, su compañero tailandés)», lamentaba el madrileño, consciente de que su estructura no está en condiciones de plantar cara a los rivales de esa franja intermedia de la parrilla.
Tampoco se mordió la lengua al repasar su propia sesión: «No he tenido la sesión más limpia. No iba rápido en las rectas, mi motor…», llegó a decir antes de quedarse a medias, dejando claro que el problema no pasa solo por su pilotaje. Para un corredor que sueña con brillar ante los suyos, la foto de salida no podía ser más agridulce.
Qué toca ahora: la carrera
Con la parrilla decidida, todo apunta a que la carrera del GP de España en Madrid será de las que se recuerdan. Cuatro escuderías en cabeza, un líder del Mundial con hambre y un piloto local con sed de revancha: hay guion más que suficiente para que el MADRING siga escribiendo historia en su estreno.
Para los vecinos que quieran vivirlo en directo, toca armarse de paciencia y de buen calzado, porque la ciudad se ha volcado con su Gran Premio. Y para quienes lo sigan desde el sofá, el directo promete emociones fuertes: si la clasificación ya fue una batalla al límite, no hay motivos para esperar menos cuando se apaguen las luces.
Madrid difícilmente podía estrenarse mejor en la Fórmula 1. Una pole histórica, una parrilla más abierta que nunca y un madrileño con ganas de darle la vuelta a la tortilla. Ahora solo falta que la carrera esté a la altura de semejante decorado.


