Opiniones de clientes
En este centro comercial hay un buen número de restaurantes que merece la pena probar, y si te gusta, repetir. Yo había estado varias veces y repetido en alguno de ellos, pero tenia ganas de probar el Asta, porque desde la calle cada vez que pasaba podía apreciar los platos que servían a los comensales. Así que hicimos la reserva y allí que fuimos a cenar, como siempre de pinchos o platos para compartir. La verdad es que tiene una buena variedad. Nos gustó el detalle del vasito de caldo, calentito y sabroso, que se agradece en los fríos días de enero. Pedimos huevos fritos con chipirones, una originalidad con sabores muy equilibrados. Lo recomiendo, un “must”. También la berenjena con miel, me recuerda a un plato oriental de berenjena crujiente con salsa picante. En este caso, no era picante pero me encantó lo crujiente y gustoso de esta solanácea. La chistorra a la brasa también la recomiendo, pues no es como otras que saben demasiado a especias y pimentón. En ésta puedes apreciar la carne, se nota de calidad. La ensaladilla, en su punto de armonía entre la patata, el huevo duro y el atún. Muy fina. Los nachos a la brasa estaban ricos, aunque los habíamos dejado enfriar demasiado, porque nos trajeron todas las cosas prácticamente al mismo tiempo, y los dejamos para el final, quizás pensando que el plato “picante” sea el último. Pero no estaba picante (salvo que te comas los jalapeños), y algún nacho tenía cierto toque a keroseno, u otro tipo de combustible con el que hacen la barbacoa. En fin, nothing is perfect. Ah bueno si, la tarta de queso, que pedi de postre y que nos dejó un buen gusto final. El servicio muy atento, y el local acogedor.
Fuimos a cenar un sábado en plenas fiestas navideñas y estaba vacío, así que el servicio fue muy bueno. Pedimos unos huevos con chipirones y cebolla crujiente. No entendimos muy bien cómo se comía el plato, si todo revuelto en plan huevos rotos o tal cual. Llevaban una salsa que no creemos que aporte. Se agradece que la cebolla crujiente no sea de esa de bolsa. Después pedimos un bolw de quinoa que llevaba un pollo adobado con especias que estaba muy rico. El boniato asado fue un acompañamiento.
Está todo muy rico, muy variado el menú del día, para el preció que tiene y la calidad viene una muy buena cantidad de comida, además, tuvieron el detalle de ponernos las velas y la canción de cumpleaños feliz en el postre. De primero pedimos el crujiente de verduras, no tenía las típicas verduras insípidas en tempura, eran muy sabrosas y la salsa estaba muy buena y el taco de tartar de salmón estaba exquisito y la salsa no opacaba el sabor del salmón. De segundos pedimos la carrillada y el pollo teriyaki, las dos salsas espectaculares, la carne muy tierna y jugosa, se deshacía.