Opiniones de clientes
Fué construido a principios de los años 80 era una especie de tobogán, se subida por unas escaleras y se bajaba por un tobogán que salida de su boca abierta, en el año 2.008 se cero por seguridad, se reconstruyó en parte y es tal como está en la actualidad. La verdad es que es un símbolo en el barrio.
Es como la puerta de Alcalá, ahí está viendo pasar el tiempo. Lleva décadas instalado el dragoncillo y ha visto crecer y morir a mucha gente, así como ha observado el barrio cambiar, pero poco, porque el metro se lo pusieron arriba a 300 metros, y ahí se quedó parado el dragoncillo, sin poder moverse por la ciudad.
Un sitio emblemático de la elipa y agradable para descansar un poco