Opiniones de clientes
Este colmenar tradicional de troncos está en la senda de "los oficios de la vida", que parte del pueblo de la Hiruela. Con una antigüedad de casi 300 años ha estado activo hasta 1980. Colmenas confeccionadas a partir de secciones de troncos huecos de cerezos y robles, denominados corchos. Restaurado en 2006.
Es interesante de ver pero no te puedes acercar demasiado. Desde el molino se llega enseguida. Las fotos mejor desde la otra orilla del río la panorámica es mejor que desde el muro que las rodea.
Cuando fui la puerta estaba cerrada con un candado y no se podía acceder. Su vista desde el mirador es mejor que desde el suelo