Restaurante

Restaurante Redondo

4,7 (294 opiniones) · Restaurante Verificado
C. Soledad, 20, 28850 Torrejón de Ardoz, Madrid

Sobre Restaurante Redondo

Hay lugares que se convierten en destino, y luego están aquellos que, desde el primer momento, se sienten como un hallazgo. Restaurante Redondo, en Torrejón de Ardoz, es precisamente eso: un rincón donde la cocina honesta y el buen hacer se dan la mano. No es un restaurante al uso; es una declaración de intenciones. Nace con la idea clara de ofrecer una experiencia culinaria auténtica y de alta calidad, pensada para quienes no quieren dejar nada al azar cuando buscan dónde comer en el Corredor del Henares. Aquí, cada detalle importa, y se nota.

La filosofía de la casa se resume en un equilibrio perfecto entre tradición e innovación. No se trata de elegir uno u otro camino, sino de transitarlos juntos. Respetan el producto, honran la tradición y, al mismo tiempo, se abren a la creatividad sin estridencias. Cada ingrediente se selecciona con rigor, cada plato se prepara con dedicación y cada servicio busca superar expectativas. Es una forma diferente de entender la gastronomía, más cercana, más auténtica. Y todo ello en un espacio cálido y elegante, con luz tenue y materiales nobles, diseñado para invitar a quedarse. Es el lugar perfecto para una comida especial, una cena íntima o una celebración con sabor.

  • Carnes maduradas a la brasa: La especialidad de la casa. Cortes seleccionados cuidadosamente y cocinados a la perfección en brasas de leña natural, consiguiendo sabores intensos, aromas inconfundibles y texturas que hablan por sí solas.
  • Arroces: Una propuesta que demuestra su maestría en el oficio, con platos que van más allá de lo convencional.
  • Platos de la huerta: Una selección de primeros placeres que traen lo mejor del campo a la mesa, con frescura y respeto por el producto.
  • Olas y Redes: Una sección dedicada a los sabores del mar, donde el producto fresco es el protagonista.
  • Postres artesanales: El broche perfecto para una experiencia inolvidable. Preparados con ingredientes frescos y presentados con un toque de sofisticación.
  • Carta y menú degustación: Opciones para todos los gustos, desde platos a la carta hasta menús que permiten descubrir lo mejor de la casa.

La brasa es su sello, sí, pero también su pasión. Son maestros en el arte del fuego, y eso se nota en cada bocado. Pero no solo de carne vive el comensal. La oferta se completa con arroces que enamoran, platos de la huerta que sorprenden por su frescura, y una sección de mar, Olas y Redes, que demuestra que el producto del mar también tiene un lugar destacado en su cocina. Y para terminar, la gracia final: una selección de postres artesanales, preparados con mimo, que ponen el broche de oro a cualquier comida.

En Redondo, la experiencia va más allá del plato. Es el ambiente, el trato, la dedicación. Es esa sensación de estar en el sitio adecuado, en el momento justo. Porque cuando la calidad del producto y el servicio se alinean, el resultado es una apuesta segura. Si estás buscando dónde comer en Torrejón de Ardoz, no lo dudes. Ven a descubrir una cocina con carácter, honesta y apasionada. Te esperamos.

Opiniones de clientes

4,7
294 opiniones
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M
Miguel Ángel González

Una experiencia gastronómica espectacular en Torrejón de Ardoz. Comenzamos con un impresionante tomate gigante rosa, aliñado con AOVE y sal al carbón, simplemente increíble. Continuamos con unas vieiras del Pacífico..... sublimes, una deliciosa gamba pelada al ajillo sobre una sopa de marisco....exquisitas y unas croquetas caseras de cecina y chipirones que estaban de diez. Para culminar, el arroz del chef con chuletón al carbón fue el broche perfecto a una comida memorable. Queremos agradecer especialmente a Cori, la dueña del restaurante, no solo por la invitación, sino por la atención, el cariño, profesionalidad y la cercanía con la que nos trató en todo momento. Sin duda repetiremos y lo recomendaremos. Es, sin lugar a dudas, uno de los mejores restaurantes de Torrejón de Ardoz.

Y
Yolanda P.

La comida estaba riquísima pero el servicio ha sido un desastre y el precio es carísimo. El servicio malísimo, tardan mucho, son torpes, recogen media mesa y a los 10 minutos recogen la otra parte, 20 min esperando la cuenta, fatal. Encima, les faltaban varios platos (y no tienen una carta muy extensa), diciendo que es que habían tenido muchos comensales el día anterior, aunque teníamos reserva. Además, eso lo podrían avisar nada más entrar, pero nos lo dijeron cuando fuimos a pedir al cabo de mucho rato, teniendo que elegir en el momento otras cosas. Era domingo, el restaurante bastante lleno, tardaron como 15 minutos solo en tomarnos nota. Pedimos 5 bebidas, y una la trajeron mal (pide uno una cerveza y le traen agua, aunque nos la quedamos), además en el ticket nos cobraron una bebida de más que ni se pidió ni se sirvió. Te ponen unas croquetas nada más llegar y te las cobran. El pan también lo cobran pero reponen varias veces. El solomillo a 28€ y encima pone 3,5€ las patatas fritas, como un extra, pero te las ponen sin preguntar si las quieres y luego te las cobran, claro. Pedimos croquetas variadas, y solo sacan la mitad después de 20 minutos, en los que nos moríamos de hambre, dio tiempo a comernos 2 veces el pan que nos sirvieron. Tuvimos que repetirles que faltaban la mitad de las croquetas, que sacaron tarde y por dentro estaban muy frías. Las anchoas muy caras pero están ricas y están graciosas tendidas así (una de las pinzas se rompió, no es lo más efectivo, y son de madera, espero que las tiren después de usarlas). La comida en sí, estaba muy rica (salvo las croquetas frías por dentro). Las volandeiras 100% recomendadas, la salsa está deliciosa. Las carrilleras estaban buenísimas, las recomiendo también. Las colas de gambas en salsa marinera no son nada del otro mundo y el solomillo tampoco era nada extraordinario (lo he comido más tierno) y venía sin salsa, solo un poco de aceite con hierbas. Postres a 8€, que no eran nada del otro mundo, y encima de nuevo faltaban cosas. Y luego nos ofrecieron chupitos y de nuevo no se enteró de la comanda, nada más decirlo, la camarera lo repetía mal y lo trajo mal y en copas diferentes. Un verdadero desastre de servicio. No repetiría.

B
Belen Cachaldora Navas

Increíble restaurante en Torrejón de Ardoz. Ya era hora de que Torrejón tuviera un restaurante de este nivel. Todos los entrantes están buenísimos, los arroces increíbles, la carne a la brasa una esquistez y que decir de los postres. El salón es precioso y la atención de 10. Sin duda nuestro restaurante de referencia en la ciudad.

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