Restaurante

Restaurante HornoBola

4,4 (549 opiniones) · Restaurante Verificado
Cam. de las Huertas, 2, 28223 Pozuelo de Alarcón, Madrid

Sobre Restaurante HornoBola

Hay lugares que entienden la cocina como un acto de amor, y luego está Restaurante HornoBola, un espacio donde el carbón, el fuego y los productos de temporada se convierten en el centro de una experiencia que invita a compartir. Situado en Pozuelo de Alarcón, este restaurante ha sabido capturar la esencia de la tradición culinaria, pero con un enfoque fresco y sincero que sorprende desde el primer bocado. No es solo un sitio para comer; es un lugar para celebrar, para dejarse llevar por los aromas que desprende un horno de leña y para redescubrir el placer de lo sencillo bien hecho.

La filosofía de HornoBola es clara: cocinar en carbón y al momento, respetando los sabores de siempre pero con una ejecución que busca la excelencia. Aquí no hay prisas ni artificios innecesarios. Hay respeto por el producto, por el tiempo de cocción y por el comensal que se sienta a la mesa. Esa mezcla de tradición y honestidad es lo que convierte a este restaurante en un referente para quienes valoran la buena mesa sin estridencias.

  • Desayuno y brunch: Una oferta pensada para empezar el día con energía, con productos de calidad y un toque casero.
  • Comidas y cenas: Menús que cambian con las temporadas, elaborados al horno y a la brasa, con un enfoque en productos de proximidad.
  • Bodega y vinos: Una selección cuidada de vinos para maridar cada plato, con opciones que acompañan tanto los clásicos como las sugerencias del chef.
  • Menús para grupos: Experiencias gastronómicas diseñadas para compartir en celebraciones o reuniones, con platos pensados para el disfrute colectivo.
  • Platos de la semana: Sugerencias rotativas como el marmitako, las alubias de Tolosa con morcilla de Beasain, el bacalao a la vizcaína o el rabo de toro, que reflejan la cocina de temporada más auténtica.

La carta de HornoBola es un viaje por los sabores más genuinos de la cocina tradicional, pero con un toque personal que la hace única. Desde una ensalada de encurtidos hasta una picaña de ternera a la brasa con ajillo, pasando por la berenjena asada al carbón con aromáticas o los puerros gratinados con su famosa "Salsa Bola", cada plato está pensado para ser compartido. Y es que aquí, la mesa se convierte en un escenario de encuentro, donde las alcachofas a la brasa con Jerez y guancialle o el coquelet de grano a baja temperatura en salsa de churrasco son solo el preludio de una velada inolvidable.

El compromiso con la calidad se nota en cada detalle. HornoBola trabaja con proveedores selectos de la Comunidad de Madrid, apostando por productos de proximidad que garantizan frescura y sabor. La cocina de temporada no es una moda aquí, es una forma de entender la gastronomía: respetar el ciclo natural de los alimentos y apoyar la economía local. Ese enfoque, que recuerda al de un bistrot clásico, permite que el mercado y el chef marquen el ritmo, ofreciendo sugerencias diarias que sorprenden incluso a los paladares más exigentes.

Hay algo especial en la forma en que HornoBola entiende la cocina. No es solo técnica, es emoción. Es el aroma del carbón mezclándose con las hierbas aromáticas, el crujido de un puerro gratinado o la textura de un salmón con mirin, eneldo y aguacate. Cada bocado cuenta una historia, y cada historia invita a quedarse un poco más. Porque aquí, la comida no se consume, se disfruta. Y ese es el verdadero lujo.

Si buscas un lugar donde la tradición y la creatividad se den la mano, donde cada plato sea una celebración de los sentidos y donde el tiempo parezca detenerse alrededor de una mesa, HornoBola te espera. Ven a descubrir por qué la cocina al carbón, hecha con mimo y con productos de temporada, puede convertirse en el mejor de los recuerdos. Te invitamos a reservar tu mesa y a dejarte llevar.

Opiniones de clientes

4,4
549 opiniones
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4
3
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1

A
Alfredo Ordóñez

Sin duda, de las mejores croquetas que he comido en mi vida. Estaban doradas y crujientes, con un rebozado fino y uniforme que se rompía al primer bocado, dejando escapar el aroma ahumado de la cecina. Muy cremosas pero consistentes, con una bechamel suave y sedosa donde la cecina se distribuía de manera homogénea. Los puerros gratinados estaban correctos con cierto equilibrio entre dulzor, textura y ese toque dorado característico. Intuyo que estaban cocidos al vapor o pochados brevemente para que se estuvieran más o menos melosos pero sin deshacerse, conservando un toque crujiente. La tortilla de pulpo tenia su superficie salpicada de trozos de pulpo. Al cortarla, el interior no estaba tan sedoso y jugoso aunque el pulpo si estaba tierno. Fue el plato que menos me gustó. Un lugar tranquilo, con una anfitriona excepcional, Ana, que demostró llevar el servicio de sala de manera muy profesional, desbordando elegancia y simpatía. La nota más desagradable fue, que al llegar a casa, miré el ticket (error mío por no hacerlo a la hora de pagar y fiarme de la recomendación del restaurante por un gran amigo), me encontré la sorpresa que me habían cobrado una botella de agua con gas grande que no consumimos. Si solicitamos una grande sin gas que si estaba incluida. No voy a ser ni más pobre ni más rico por haber abonado 4.80 euros de más pero, considero, desde mi más humilde opinión, que es un “presunto” error que debería valorarse seriamente. Eso sí, asumo el mío y mi responsabilidad por no haberlo comprobado en el restaurante. Pero insisto, si te recomiendan un sitio, con todas las garantías y en todos los aspectos, por confianza hacia quien me lo ha dicho y hacia quienes me han atendido, no suelo mirar la factura. Pero … para la próxima vez, lo haré. RECOMENDABLE.

I
Ines Perez Regueras

Viajamos a Madrid para disfrutar del fin de semana y el Hotel estaba al lado de el Restaurante El Bola en Pozuelo. La comida realmente deliciosa!!???? Todo lo que comimos mereció la pena, destacando el sabor de los tomates y los recomendados mejillones al horno. Solo comentar que, no se si por la hora (22:30h) o porque es algo habitual, que lo cortés, en ocasiones, puede rozar lo agobiante y cansino. En diferentes momentos de la cena y diferentes camareros, vinieron a preguntar si nos quitaban lo que nos sobró de entrante (que nos lo queríamos comer ????) o incluso antes de terminar los mejillones también quisieron retirarnos el plato…. En fin! Nos sentimos un poco acosados! ???? Por lo demás… recomiendo una visita para probar lo rico que sale todo de su horno! ☺️☺️☺️

J
José V. Vidal

Primera vez en este local. Si le damos tres estrellas, es sobre todo por la comida y por el servicio, aunque han venido no sé cuántas veces a preguntar si queríamos más bebidas etcétera. El estado de conservación del local, eso es otra cosa y no tan buena. Parte del falso techo abierto dejando ver cables y conexiones varias. Por otro lado había una máquina de aire acondicionado en el techo sin la carcasa y con el interior bastante sucio. Se adjuntan fotos de ello. Sí estos comentarios te parecieron útiles por favor házmelo saber. Gracias.

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