Opiniones de clientes
Celebramos una despedida (grupo de 9). Nada más llegar (mejor ir pronto) hay que esperar la cola detrás de los otros grupos, que para la cantidad de gente que éramos, avanzó a buen paso. Dentro la sala es enorme, con un montón de mesas acordes al tamaño de los grupos ya preparadas. Hay que reservar con tiempo, y todo el mundo iba disfrazado o caracterizado. En cuanto te sientas te empiezan a servir jarras de cerveza, tinto y agua (en ningún momento nos faltó bebida, al revés, se la llevaban antes de terminar la jarra) y a las 22 empieza el show! Vas subiendo al escenario, grupo por grupo a hacer fotos, un monólogo y luego van haciendo coreografías y juegos (popurrí, bingo, desfiles...) aderezado con premios y mucho cachondeo, durante toda la cena. La cena de buena calidad (no te esperes una estrella michelín): entrantes a compartir (lomo, jamón, queso, empanadilla y ensalada césar) bien de calidad y cantidad, y de segundo entrecot o dorada (la carne al punto, con patatas). De postres 6 trozos de diversas tartas. Van a matacaballo, retirando y poniendo los platos muy rápidamente, porque a cierta hora todo el mundo está de pie bailando, y la comida va quedando olvidada. Los amenizadores geniales, los camareros muy eficientes, y el ambiente espectacular. La música toda de los años 80, 90... Mucho grease y viejos remember. Ideal si la media de la despedida es superior a 25. Muy recomendable. A las 12 y algo te hacen salir del local, quitan las mesas y ponen la discoteca, en la que por los 45 euros tienes una copa. Al principio muy bien la música, acorde a la temática de la despedida, pero a partir de la 1:30 empezaron a poner música "más actual" y aquello de empezó a llenar de gente de entre 18 y 22. A las 2:30 nos fuimos. El alcohol bastante malo. El local amplio, hay espacio de sobra para bailar, pues no se acaba de llenar. Baños correctos. Hay que pagar 1 euro si quieres poder entrar y salir a fumar. Pero eso imagino ya no depende de esto es Hollywood sino de quien lleva la discoteca. Incomprensible que tras tenerla llena de gente que ronda los 28 y tiene cierto poder adquisitivo, prefieran llenarla de críos que no consumen.
Mi opinión después de una reciente visita, es muy positiva. La comida estaba muy buena si bien es verdad que el entrante me pareció poco, el principal y postre estuvo delicioso. El servicio tengo que aplaudirlo. Los camareros trabajan muy duro para poder satisfacer todas las mesas y comensales eso hace que al ser una barra libre, quizá por carga de trabajo no se anticipan a las mesas por si quieren consumir más. Sin embargo si lo pedías, con gusto te servían. La animación o show y espectáculo me encanto otro gran aplauso para los animadores y personal humano que quiere hacer que pases un momento para el recuerdo y sea que merezca la pena, así que olé por ellos. Nuestra experiencia ha sido muy gratificante muchas gracias a todos por vuestro gran trabajo.