Alegría de Vivir
Sobre Alegría de Vivir
Cocina a baja temperatura en Pinto. Una experiencia saludable, diferente ysorprendente, donde cada plato nace del producto fresco del día
Opiniones de clientes
El establecimiento es pequeño, cómodo y tranquilo, con un ambiente familiar muy agradable. El trato del personal resulta cercano y alegre, lo que contribuye a que la experiencia sea acogedora. Climatización: Al ser un local reducido, la temperatura se resiente cada vez que se abre la puerta de entrada, lo que hace perder la calidez necesaria para mantener un ambiente estable y confortable. Relación cantidad-precio: Aunque los platos están bien elaborados y con buen género, en algunos casos la cantidad no corresponde con el precio ni con lo que se espera del tipo de plato. Las gildas: excelentes. El torrezno de Soria: perfecto en calidad, cantidad y precio. El cachopo, por ejemplo, estaba muy bien preparado, pero su tamaño era demasiado reducido y no cumplía con las pautas habituales de este plato. Los torreznos de pulpo y los soldaditos de Pavía estaban igualmente bien elaborados, pero resultaron escasos. En líneas generales, se trata de un local acogedor y familiar, con productos de calidad y buena elaboración. No obstante, la relación entre cantidad y precio en algunas raciones debería revisarse. Volvería para probar el menú, aunque probablemente no pediría raciones.
Hemos acabado hoy allí por casualidad y menudo descubrimiento. HE DISFRUTADO. Hemos comido el menú del día (creo que no tiene carta al menos entre semana) y no me puedo creer cómo hemos comido por ese precio... Nada tiene que ver con cualquier menú del día que haya probado antes. Platos diferentes, elaborados, ricos y de calidad. Además servicio de 10. Tanto la atención en mesa como el chef que nos ha explicado con todo lujo de detalles el menú. Hemos ido sin reserva y enseguida nos han puesto mesa. Pero recomiendo reservar ya que, aunque acogedor, el salón no es muy grande. Muy recomendable!!
Local pequeño,por lo que es recomendable reservar antes de ir aunque también tiene terraza. La ensaladilla muy estándar y un poco sosa,las croquetas variadas si están ricas y el secreto confitado está muy bueno y muy bien de punto. Todo magníficamente servido por unos camareros muy jóvenes pero sobradamente preparados. Especial mención a Pablo con poca experiencia, pero con una actitud,simpatía y frescura muy de agradecer. Deja el pabellón de los jóvenes muy alto. Relación calidad-precio aceptable.