Restaurante japonés

Ikigai Flor Baja

4,0 (685 opiniones) · Restaurante japonés
C. de la Flor Baja, 5, 28013 Madrid

Sobre Ikigai Flor Baja

Ikigai Gran Vía es un restaurante de sushi en Madrid que fusiona tradiciones gastronómicas de distintas culturas para ofrecer una experiencia culinaria innovadora. Su enfoque único combina ingredientes, técnicas y presentaciones de la cocina japonesa, china, española y francesa, creando platos que sorprenden por su originalidad y sabor.

El restaurante se especializa en una carta creativa donde destacan platos que unen sabores inesperados, diseñados por el chef Yong Wu Nagahira. Entre sus principales ofertas se encuentran:

  • Omakase: Una experiencia gastronómica en la que el chef elige y prepara los platos, ofreciendo un menú degustación personalizado.
  • Bonos regalo: La posibilidad de regalar la experiencia Omakase o una cena en el restaurante.
  • Reservas: Disponibilidad para reservar mesas y disfrutar de su propuesta culinaria.

La filosofía de Ikigai Gran Vía se basa en la mezcla de culturas y la creatividad en la cocina. El chef Yong Wu Nagahira, con raíces chinas, japonesas y una formación influenciada por la gastronomía española y francesa, aporta una perspectiva única a cada plato. Su historia personal, desde su infancia en París hasta su vida en Jaén y Madrid, se refleja en una cocina que rompe barreras y sorprende al comensal.

El restaurante ha sido destacado en medios como Yodona y Metropoli, reconocido por su propuesta innovadora y su ambiente distintivo. Su concepto va más allá de la comida, buscando crear momentos memorables para quienes lo visitan.

Para descubrir esta fusión de sabores y vivir una experiencia gastronómica única, visita Ikigai Gran Vía y déjate sorprender por su creatividad culinaria.

Opiniones de clientes

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685 opiniones
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Y
Yago González Lama

Se trata de un pequeño gran restaurante, de mis sitios de sushi favoritos. El nivel es espectacular: no dejes de pedir el menú okamase, es algo memorable. Tiene toques de fusión que llaman extraordinariamente la atención. Por si fuera poco, cuidan mucho el tema del vino y tienen un montón de referencias: no dudes en dejarte aconsejar! La única pega que le pongo es que no es un lugar bonito: la decoración es mínima o inexistente… creo que costaría muy poquito ponerlo a nivel de la comida que ofrece. De cualquier forma, es un lugar más que recomendable si te gusta el sushi y la fusión. Yo volveré, sin duda, como llevo haciendo periódicamente desde hace tiempo.

A
Ana Baza Martin

Ha sido una experiencia para no dejar en el olvido de lo que es simplemente comer.. El silencio entre mi acompañante y yo se imponía ante la sorpresa y curiosidad ante cada platillo. Por cierto la vajilla es tan delicada, natural y colorida que te dan ganas de llevartelo. Cada plato ha sido un viaje sensorial en cuanto a olores, sabor, texturas e incluso sensaciones térmicas. Se te invita a comer los nigiiris con los dedos y eso aumenta el contacto y las sensaciones, comer se convierte en un viaje sensorial. La fantasía se dispara por la evocación de lugares y costumbres. La bodega inabarcable y con precios para todos los bolsillos... Un lujo asequible. Imposible no volver...

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