Opiniones de clientes
Hemos pasado por allí casualmente con mi mujer y nos encantó la atención del camarero y los dueños. Un bar de toda la vida desde los años 70 con raciones abundantes y casearas. El pincho de tortila enorme, los torreznos crujientes, las sardinitas jugosas...todo. El vino de la casa variado y de calidad. Mi mujer probó el rosado y le gustó mucho. Volveremos!
Bodega de barrio donde tomarse algo con su tapita y buenhacer de sus camareros. Jamones, embutidos, queso...todo rico. Lo único que a ciertas horas se junta "lo mejorcito del barrio".
Buen sitio para beber vinos y cervezas ambiente agradable