Opiniones de clientes
Iglesia que es uno de los epicentros del barrio de Lavapiés. Dedicada a la advocación de San Lorenzo, se inauguró en 1670; a lo largo de su historia ha sufrido devastaciones como el incendio el 20 de Julio de 1936 que la dejó practicamente en ruinas, siendo reedificada en los años 40 del s. XX, reinagurándose en 1950. El templo es muy modesto y pequeño. Daba servicio a un barrio pobre, de inmigrantes empujados como fuerza de trabajo para la industrialización de Madrid. Ahora presta, además, un servicio social, como apoyo para la integración laboral de los inmigrantes (ahora procedentes de muchos paises del mundo).
Muy bonita la iglesia, tiene unas estatuas muy bonitas, muchas de latino América, entre las cuales el Dr. José Gregorio Hernández, una de San Lorenzo en el centro, a los lados Jesús y la virgen María. Hay que llegar temprano a todas las misas, tienen mucha afluencia.
Nací en San Cosme y San Damián, bautizada en S. Lorenzo, mi padre era Tarquino, los domingos, después de misa, nos llevaba a comernos unas patatas rizadas, que ricas, en ningún otro lugar, las he visto, que recuerdos tan felices