La vivienda vuelve a caldear Madrid: Daniel Guzmán se planta en la acampada de la Puerta del Sol
La Puerta del Sol ha vuelto a convertirse en el termómetro del malestar social en Madrid. Desde el pasado sábado, cerca de 500 personas pernoctan en la plaza central de la capital en una acampada por el derecho a la vivienda que ha cobrado fuerza tras el desahucio de Maricarmen, la anciana de 87 años obligada a abandonar su casa la semana pasada. Lo que empezó como una protesta más se ha afianzado como un movimiento que no da señales de agotarse.
El gesto institucional llegó este pasado martes, cuando el Gobierno aprobó en el Consejo de Ministros dos reales decretos de vivienda fruto de la negociación entre PSOE y Sumar y presentados por la ministra Isabel Rodríguez. El paquete incluye protección frente a los desahucios hasta 2030, regulación del alquiler de temporada y de habitaciones, y una prórroga de dos años para los contratos vigentes que venzan antes del 31 de diciembre de 2028.
Aun así, las medidas no han servido para enfriar los ánimos. Muchos ciudadanos las consideran insuficientes y, de momento, no son definitivas: deberán ser convalidadas por el Congreso en un pleno extraordinario convocado para este viernes a las 11.00 horas.
Un rostro conocido entre las tiendas
Entre los asistentes hay un nombre muy familiar para el cine español: Daniel Guzmán. El director y actor ha pasado tres días acampado junto al resto de manifestantes en pleno centro de Madrid y ha querido dejar claro que acude como un participante más, sin protagonismo, con la intención de apoyar en lo que pueda para que se busquen soluciones.
Guzmán ha repasado su experiencia en la conversación con el periodista Xabier Fortes durante el especial informativo que La 1 de RTVE dedicó este martes al llamado Decreto Maricarmen. Allí explicó que la rabia por el caso de la anciana desalojada es solo la chispa de un incendio que llevaba tiempo ardiendo: el acceso a una vivienda, ya sea en compra o en alquiler, arrastra años siendo un problema de fondo.
En su opinión, la gentrificación lleva muchísimo tiempo afectando a todo el mundo, y la ciudadanía está canalizando su indignación de una forma reminiscente del 15M. El cineasta estima que la situación de la vivienda es insostenible desde hace más de 15 años y que desde la política no se ha hecho lo necesario para remediarla: falta, a su juicio, un frente estructural al que el Ejecutivo no quiere asomarse mientras la gente se queda sin opciones.
Un diagnóstico duro sobre los decretos
Preguntado por las normas aprobadas este martes, el responsable de 'A cambio de nada' no se mordió la lengua. Reconoció que su publicación ha generado una indignación enorme en las últimas horas y que, en su parecer, han hecho mucho daño. No cree que sirvan siquiera para maquillar la crisis: sostiene que su función real es despistar a la ciudadanía, algo que le parece carecer por completo de sentido.
Sus días en la acampada le han servido para comprobar sobre el terreno el estado de ánimo de los presentes: muy indignados y cabreados. A su juicio, muchas personas carecen de capacidad de acceso a una vivienda, una situación que considera intolerable en una sociedad occidental como la actual. De ahí que el anuncio del Gobierno de Pedro Sánchez no haya calmado las protestas, sino que, más bien, las haya avivado.
¿Y ahora qué?
Sobre el futuro de estas movilizaciones en el corazón de Madrid, el madrileño ha adelantado que los planes y los objetivos van ya a largo plazo. Los colectivos organizadores están muy bien organizados y, según ha trasladado, se está hablando incluso de una huelga general. Con la vista puesta en la votación de este viernes en el Congreso, toca esperar a ver qué ocurre.
Para quienes vivimos en Madrid, la imagen de Sol convertida en campamento es un recordatorio de que la vivienda sigue siendo la gran preocupación de muchos vecinos. La cita clave será el viernes por la mañana, cuando el Congreso decida el destino de los decretos y, con ello, el pulso continúe o crezca aún más.


