La inversión en educación en España sigue cayendo y nos aleja de Europa
Si eres padre, madre o simplemente un vecino de Madrid que se preocupa por el futuro de nuestros jóvenes, hay unos datos recientes que deberías conocer. Según las últimas cifras publicadas por Eurostat, el gasto público que España destina a la educación ha disminuido por tercer año consecutivo. Esto no es solo una cifra fría; afecta directamente a la calidad de los colegios, institutos y universidades de nuestra ciudad y de todo el país.
¿Dónde nos situamos respecto a nuestros vecinos europeos?
La media de la Unión Europea se mantiene estable en el 4,7 % del Producto Interior Bruto (PIB) dedicado a la enseñanza. Sin embargo, España se queda por debajo de ese promedio, situándose en un 4,34 %. Esta diferencia puede parecer pequeña en papel, pero en la práctica significa menos recursos para nuestras aulas. Estamos cuatro décimas por debajo de la media comunitaria y muy lejos de países como Suecia, que lidera la tabla con un 6,8 %.
Es interesante observar cómo ha evolucionado esto en los últimos años. Antes de la pandemia, en 2019, estábamos en el 4,08 %. Hubo un repunte en 2020 hasta el 4,72 %, debido a la contracción de la economía y a los fondos de emergencia. Pero desde entonces, la tendencia ha sido a la baja: 4,69 % en 2021, 4,42 % en 2022 y ese 4,3 % registrado en 2023. Aunque seguimos por encima de los niveles pre-pandemia, la dirección es preocupante.
El ranking europeo y la posición de España
En el classement de los 27 países de la UE, España ocupa el puesto número 15. Esto nos coloca por detrás de naciones como Bulgaria, Portugal o Polonia. Solo invierten menos que nosotros países como Rumanía, Grecia o Italia. Por otro lado, empatamos con Lituania y Letonia. Si miramos fuera de la Unión, pero dentro de nuestra región geográfica, países como Noruega e Islandia también superan ampliamente nuestra inversión.
Esta situación debería invitar a la reflexión tanto al Gobierno central, encabezado por Pedro Sánchez y con Milagros Tolón al frente del Ministerio de Educación, como a las comunidades autónomas. El Ejecutivo estatal tiene margen para mejorar aspectos como las becas educativas o la financiación de plazas para niños de 0 a 3 años.
¿Qué pueden hacer las regiones y qué significa para Madrid?
No obstante, es importante recordar que las competencias en educación están transferidas. Esto significa que las comunidades autónomas, incluida la Comunidad de Madrid, tienen un papel crucial y margen de maniobra para revertir esta tendencia. Las regiones pueden actuar subiendo los salarios del profesorado, contratando más docentes, construyendo nuevos centros educativos o aumentando la financiación a las universidades públicas.
Para los vecinos de Madrid, esto se traduce en la necesidad de exigir que nuestra administración regional aproveche ese margen para evitar que la cifra siga decayendo. Una mayor inversión no es solo un número macroeconómico; se refleja en ratios de alumnos por aula más bajos, en mejores instalaciones deportivas y culturales en los institutos, y en un apoyo más sólido a la investigación en nuestras universidades.
Los referentes nórdicos y el camino a seguir
Siempre hemos escuchado que los países nórdicos son el ejemplo a seguir. Y los datos lo confirman: Suecia, Finlandia y Bélgica son los que más apuestan por este sector dentro de la UE. Su modelo demuestra que una elevada inversión pública correlaciona con buenos resultados formativos y excelentes instalaciones. No se trata de copiar exactamente su sistema, pero sí de entender que la prioridad presupuestaria es fundamental.
En definitiva, estos datos de Eurostat son una llamada de atención. La educación es la base del desarrollo de cualquier sociedad y, en una ciudad tan dinámica como Madrid, no podemos permitirnos quedarnos rezagados en la tabla europea. Es momento de que todas las administraciones, estatales y autonómicas, trabajen conjuntamente para que la próxima noticia sea sobre un aumento de la inversión y una mejora tangible en la calidad de la enseñanza que reciben nuestros hijos.


