Residencia de ancianos

Residencia y Centro de Día Las Rozas – Sanitas Mayores

4,0 (198 opiniones) · Residencia de ancianos
Av. de Atenas, 5, 28290 Las Rozas de Madrid, Madrid

Opiniones de clientes

4,0
198 opiniones
5
4
3
2
1

A
Arancha Cámara

Estamos encantados con esta residencia Tenemos aquí a mis dos suegros, uno en no asistidos y otro en asistidos Tengo experiencia en residencias porque conozco tres antes, por mi madre y mis tías, y desde luego es con diferencia la mejor en la que he estado Y todo esto probablemente es porque tiene a su cargo una directora de las mejores gestoras que he visto que sabe llevar un equipo competente y cuidarlo y motivarlo La asistencia, tanto a los no asistidos como a los asistidos, es muy buena, enfermería y doctores muy competentes y controlando, actividades terapéuticas y lúdicas totalmente adaptadas a cada residente. Además lo más destacable es que cualquier cosa que indicas o les dices son muy proactivos, te escuchan y lo intentan mejorar En general puedo decir que el equipo humano que trabaja en la residencia es muy competente y está muy bien gestionada por su directora La recomiendo 100%

M
Mária Ángeles Murillo Saenz

Mi marido ha estado varios meses en la residencia. Hemos estado muy contentos, tanto por el personal, al que hemos cogido mucho cariño, como por sus instalaciones, muy limpias y cuidadas hasta el último detalle. Siempre han sido muy atentos y profesionales. Les agradecemos mucho su trabajo. 100% recomendable.

A
Anuska Magallón

Mi madre tomó la decisión de ir a vivir a una residencia hace casi 2 años, decisión con la que yo estaba totalmente en contra. Me costó muchas lágrimas, pero pese a tener 88 años tenía una claridad mental total, y, como no podía ser de otra manera, la respetamos. Ella vivía a 300 km de Madrid, y eligió donde ir, en plena pandemia, pero finalmente la convencí para venir cerca de mi casa. El centro de Sanitas fue el primero y el único que visité, Almudena me lo enseñó y desde que lo pisé tuve la impresión de que iba a ser la nueva casa de mi madre. Y no ha vuelto la vista atrás, pese al cambio tan radical que estaba dando a su vida, lejos de su casa y su entorno de toda la vida. Ella siempre fue una persona alegre y sociable, y los últimos tiempos, confinamiento mediante, fueron muy duros para ella, que tanto necesita el contacto con otras personas. Estaba triste, enfadada, transmitía como una amargura que dolía… Reconozco que hasta me costaba ir a verla, porque cada fin de semana me volvía llorando, por ver cómo había cambiado. A mi hija le decía que me daba pena que no conociera realmente a su abuela, que era otra persona la que habitaba en su cuerpo… Cuando llegó, desde el primer momento se notó el cambio, ahora veo las fotografías de antes de vivir allí y después y diría que es otra persona, mejor dicho, vuelve a ser mi madre, alegre, divertida, ocurrente… Y esto es mérito de TODO el personal del Centro, porque sois todas y cada una de las personas que trabajáis allí, no quiero nombrar a nadie porque seguro olvidaría a alguien y no sería justo, las que lo habéis conseguido. Todos los días ella me habla de alguno de vosotros, desde la directora hasta quien le ha hecho la habitación ese día, pasando por todos los que ese día se ha cruzado en el camino. Y quiero que sepáis que tenéis mi eterno agradecimiento por haber obrado el milagro de devolverme a mi madre. Acaba de cumplir 90 años, no sé el tiempo que me queda de disfrutarla, pero llegue cuando llegue el momento siempre agradeceré que esta última etapa de su vida la esté disfrutando con vosotros. Perdonad que no haya sido más breve, pero es importante que sepáis el papel que habéis tenido en la recuperación psicológica de mi madre y lo agradecida que estoy a vosotros. Un abrazo muy fuerte a toda esa gran familia que formáis. Feliz Navidad!!!

Llamar