Opiniones de clientes
Vivero bastante bien cuidado. El chico de la caja que nos atendió fue muy amable. Íbamos buscando un limonero de maceta que estuviese bien (después de visitar muuuchos viveros y que o estuviesen pochos, o fuesen excesivamente caros). 21€, tenían también mandarinos, naranjos... Algo más baratos. Plantas de interior y exterior muy bien cuidadas. Plantones de huerto en bandejas (se echa de menos poder coger por unidad)
Hoy hemos comido en Viveros Coloma mi madre, mi hijo y yo. La experiencia ha sido excelente. Fuera de carta hemos pedido los torreznos que estaban cocinados a la perfección con el punto justo entre crujiente y jugoso sin ser nada gomosos, acompañados de unas patatas con un suave toque de pimentón. También para compartir hemos pedido las berenjenas crujiente que, como su protocolo nombre indica, estaban muy crujientes y con un agradable combinación de sabor salado y dulce, este último aportado por la suave salsa de miel. A continuación nos han traído la ensaladilla Colona, surtiendo suave y sabrosa al mismo tiempo, acompañada de una piparra (solo recomendable comérselas si eres muy fan del picante). Croquetas de buey y tacos han sido los platos que se ha pedido mi hijo adolescente y ambos le han encantado. Lad croquetas eran de tamaño bocado y muy jugosa y los tacos (en nuestro caso de pollo y pastor) muy sabrosos. De postre hemos pedido tiramisú, que nos ha sorprendido y agradado mucho por su suavidad y jugosidad sin resultar nada empalagoso. El helado casero de chocolate blanco se lo ha pedido mi hijo y de las 3 bolas que le han puesto solo ha podido terminarse 2, pero le ha gustado mucho el sutil sabor a chocolate blanco. No quiero dejar de mencionar el pan, que es muy menospreciado pero que en este caso hemos disfrutado mucho pues se trataba de un bollito de pan por persona perfectamente horneado crujiente y servido cuando aún estaba caliente, una experiencia que, si eres un amante del plan como yo, agradecerás mucho. El total de la cuenta ha sido 76€, que no es exactamente económico, pero ha merecido mucho la pena por la excelente calidad y frescura de los ingredientes y el impecable servicio, amables y atentos. Una experiencia más que recomendable. Repetiremos seguro, seguramente cuando acaben las lluvias para poder discriminar de la preciosa terraza. Haciendo honor a su nombre "Vivero" todos los ambientes, tanto interior como exterior, están decorados con abundantes variedades de plantas. ¡Gracias!