Hay colegios que se notan nada más entrar. El CEIP Alicia de Larrocha, en Alcalá de Henares, es uno de esos sitios donde la educación pública se vive con energía, con ganas y con un proyecto claro. No es solo un centro donde los niños pasan las horas: es un lugar que late, que se mueve, que se adapta. Y eso, en los tiempos que corren, es todo un regalo.
Este colegio público no se conforma con lo básico. Aquí se respira innovación desde el primer momento. La jornada está pensada para que las familias puedan conciliar, con horarios que van desde las ocho de la mañana hasta las cinco de la tarde, combinando actividades lectivas, comedor escolar y extraescolares. Pero lo que realmente marca la diferencia es su apuesta por proyectos que van mucho más allá del aula tradicional.
- Primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años), con nuevas plazas públicas financiadas por el Programa de impulso de escolarización de la Comunidad de Madrid y el Mecanismo de Recuperación y Resiliencia.
- Educación Primaria completa, dentro del horario lectivo de 9:00 a 14:00.
- Comedor escolar de 14:00 a 16:00, con menús mensuales publicados y actualizados.
- Actividades extraescolares de 16:00 a 17:00, gestionadas por el AMPA y las Escuelas Deportivas.
- Programa "Los primeros del Cole", de 8:00 a 9:00, para facilitar la entrada temprana.
- Programa Erasmus+, que abre las puertas a la movilidad y el aprendizaje internacional.
- Biblioteca escolar activa, como espacio de fomento de la lectura.
- Radio escolar, una herramienta educativa que da voz al alumnado.
- Robótica educativa, integrada en el día a día del centro.
- Becas de Desayuno Escolar, para garantizar que ningún niño se quede sin un buen comienzo del día.
Lo bonito de este centro es que no se queda en el libro de texto. Tienen radio, tienen robótica, tienen biblioteca y hasta un programa Erasmus. Sí, un colegio público de Alcalá de Henares con proyectos europeos. Eso significa que los alumnos no solo aprenden lo de siempre: aprenden a comunicar, a crear, a pensar en grande. Y todo eso mientras se divierten, que al final es como mejor se aprende.
La implicación de las familias también se nota. El AMPA está muy presente, organizando actividades extraescolares y siendo un pilar fundamental en la vida del centro. Porque un colegio no es solo un edificio con aulas: es una comunidad. Y aquí lo saben bien.
Además, el centro ha dado un paso importante en la escolarización temprana, con nuevas plazas de primer ciclo de Infantil para niños y niñas de 1 y 2 años. Una apuesta clara por la educación pública desde los primeros años, financiada con fondos europeos. No es un detalle menor: es una declaración de intenciones.
En el CEIP Alicia de Larrocha, cada día es una oportunidad para crecer. Y lo hacen con los pies en la tierra, pero con la mirada puesta en el futuro. Si buscas un colegio donde la educación sea viva, cercana y con proyectos que ilusionan, este es tu sitio. Ven a conocerlo. Te esperan con los brazos abiertos.