Hay lugares donde la educación trasciende lo académico para convertirse en una verdadera experiencia de vida. El Colegio Monte Tabor Schoenstatt, ubicado en Pozuelo de Alarcón, Madrid, es uno de esos espacios únicos. Este centro educativo mariano se fundamenta en una premisa tan sencilla como profunda: educar es aceptar, suscitar y dar vida. No se trata solo de transmitir conocimientos, sino de acompañar a cada alumno en su desarrollo integral, despertando lo mejor de sí mismo y preparándole para un futuro lleno de propósito.
La actividad principal del colegio es la formación de niños y jóvenes desde una perspectiva que integra lo natural y lo sobrenatural. Aquí, la capilla no es un edificio más: es el corazón físico y espiritual del centro. Todo gira en torno a la relación con Dios y con la Virgen María, un eje que vertebra la vida escolar y que impregna cada actividad diaria. La acción pastoral no es un añadido, sino el hilo conductor que hace presente la fe en el día a día, buscando siempre el desarrollo armónico de todas las dimensiones de la persona.
- Proceso de admisión: Información y acompañamiento para la incorporación de nuevos alumnos al centro.
- Calendario de eventos: Programación actualizada de la vida escolar y actividades del colegio.
- Campamento de verano Monte Tabor: Una experiencia estival que combina diversión, aprendizaje y valores.
- Educación personalizada: Enfoque centrado en el desarrollo del pensamiento crítico, la reflexión y la capacidad de profundizar en los conocimientos.
- Formación en valores: Programa basado en la educación de la libertad y la responsabilidad, fomentando el amor a la Verdad, la Bondad y la Belleza.
- Acción pastoral: Actividades y acompañamiento espiritual que integran la fe en la vida cotidiana del colegio.
Lo que realmente diferencia al Colegio Monte Tabor Schoenstatt es su enfoque en la educación de la libertad y la responsabilidad. Inspirados por el Padre J. Kentenich, entienden la libertad como la capacidad de decidirse por el Bien y de llevar a cabo lo decidido. No se conforman con alumnos que repiten información; buscan despertar en ellos un espíritu crítico y una decisión personal sólida. Quieren que cada estudiante se adhiera voluntariamente a los valores más altos, construyendo un proyecto de vida auténtico y significativo.
La excelencia académica es otro de sus pilares, pero nunca a costa de lo demás. Se esfuerzan por desarrollar un pensamiento independiente y la capacidad de profundizar, sí, pero siempre en equilibrio con las facetas física, emocional y espiritual. Cada alumno es original y único, con talentos y capacidades que merecen ser descubiertos y potenciados. No hay recetas universales; hay una mirada atenta a la persona concreta.
Finalmente, el espíritu familiar lo envuelve todo. En el colegio saben que es en el seno de la familia donde la persona, al sentirse acogida y aceptada incondicionalmente, puede desarrollarse de forma óptima. Por eso cuidan y fomentan un ambiente familiar, donde la alegría y la confianza son el clima natural. No es un colegio donde los niños pasan las horas; es un hogar donde crecen, aprenden y se preparan para dar lo mejor de sí mismos al mundo.
Si buscas un centro educativo que realmente ponga a la persona en el centro, que integre fe, libertad y excelencia, y que ofrezca un ambiente donde tu hijo pueda desarrollarse plenamente, te invitamos a conocer más sobre el Colegio Monte Tabor Schoenstatt. Descubre cómo su proyecto educativo puede marcar la diferencia en la vida de tu familia. Contacta con ellos y pide información sobre el proceso de admisión.