Quesería

Leone, Culto al queso

4,9 · Quesería Verificado
P.º de la Chopera, 19, Arganzuela, 28045 Madrid

Sobre Leone, Culto al queso

Hay lugares que nacen de una obsesión. En Torrejón de Ardoz, Leone, Culto al queso no es simplemente una tienda: es un homenaje vivo a la tradición quesera. Desde el primer paso, se nota que aquí cada detalle importa. El origen de los animales, el mimo en las queserías, la elaboración artesanal de los productores y el afinado perfecto de cada pieza. Todo está pensado para que el queso deje de ser un ingrediente y se convierta en una experiencia. Una experiencia sensorial, emocional y, sobre todo, auténtica.

En Leone, el queso se expone como una joya. Bajo una luz que realza su esencia, cada pieza cuenta una historia. La de los pastores, la de los maestros queseros, la de un proceso que respeta los tiempos de la naturaleza. Pero no se quedan ahí. Al valorar el producto de esta manera, también rinden homenaje a quienes lo hacen posible. Porque detrás de un buen queso siempre hay personas que ponen su alma en el oficio. Y eso, aquí, se celebra cada día.

  • Venta de quesos artesanales en tienda física, con una selección cuidada de variedades nacionales e internacionales.
  • Catas de queso guiadas, diseñadas como un recorrido organoléptico para descubrir texturas, aromas, sabores y maridajes sorprendentes.
  • Tablas de queso para regalo en diferentes tamaños y precios, ideales para celebraciones familiares, reuniones íntimas o detalles especiales.
  • Eventos personalizados a medida, como bodas, reuniones privadas o fiestas de empresa, con el queso como protagonista absoluto.
  • Suscripción mensual a una cesta de quesos artesanales, combinando novedades de la tienda con tus favoritos.

Pero Leone no es solo un escaparate de quesos excepcionales. Es un espacio creado para reconectar con las raíces. Para redescubrir el placer auténtico de un bocado que sabe a tradición. Las catas, por ejemplo, no son simples degustaciones. Son un viaje sensorial donde te garantizan que te sorprenderás. Texturas que no esperabas, aromas que te transportan, maridajes que abren nuevos horizontes. Un plan perfecto para compartir, aprender y, sobre todo, disfrutar.

Y si lo tuyo es celebrar, aquí también tienen respuesta. Desde tablas de queso para 1 o 2 personas, como la "Enhorabuena mami", hasta creaciones para 8 o 10 comensales con 1.500 gramos de puro placer. Cada tabla es una selección pensada al detalle, con variedades que cambian para sorprender siempre. Pero si lo que buscas es algo único, los eventos personalizados son la clave. Bodas, reuniones privadas, fiestas de empresa... cualquier ocasión que merezca un recuerdo inolvidable. Trabajan contigo para diseñar cada detalle, en un ambiente cuidado y exclusivo, para que tú y tus invitados viváis un momento irrepetible.

Leone, Culto al queso es más que una quesería. Es un lugar donde el sabor se convierte en emoción, donde cada visita es un descubrimiento y donde el queso artesanal recupera el protagonismo que nunca debió perder. Un espacio auténtico, cuidado al milímetro, que invita a quedarse, a probar, a compartir.

¿Te apetece descubrirlo? Pásate por nuestra tienda en Torrejón de Ardoz o echa un vistazo a nuestras catas y tablas. Te esperamos para que el queso te hable.

Opiniones de clientes

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L
Lita Echeverría

La pasión de David por este arte es palpable antes incluso de entrar. Sus recomendaciones tanto de vino como de queso fueron excelentes, un deleite para los sentidos. Estamos deseando volver a comprar más queso y a probar más! Gracias David y larga vida al queso!

Y
Yamila Assi

Salimos a caminar y fue el tipo “vimos luz y entramos”. Probamos la tabla para dos y dos vinos diferentes. La calidad tanto de los quesos como de los vinos es destacable. Además el personal es super amable y te explica con entusiasmo. El precio está muy bien para consumir ahí o para llevar. Sin duda, repetiremos.

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Paloma López

Este local es a la vez tienda y un espacio para degustar los quesos con un vino. El espacio es pequeño pero muy llamativo. Destaca la nevera de los quesos en medio de la sala. Además, con la luz tenue y el interiorismo minimalista, resulta un espacio elegante a la vez que íntimo. Fuimos un viernes por la tarde a eso de las 8 y tenían bastante lío. Nos indicaron que pasáramos un rato más tarde a ver si estaba algo más despejado. Con el riesgo de que cerraban a las 10, volvimos a las 8:30. Cuando volvimos el personal fue súper amable y al ver el interés que tuvimos nos hicieron un hueco. No llegamos a ver su carta. Directamente pedimos un par de copas de vino blanco, un chardonnay, con una tabla de queso para dos personas. Las tablas las hacen teniendo en cuenta las preferencias de cada cliente. Nosotras nos dejamos llevar y pedimos quesos originales. Nos contaron que por tabla ponen 5 tipos. Nos sirvieron el vino inmediatamente y la tabla es verdad que tardó lo suyo, pero fueron muy amables y por la demora nos sacaron una tabla de embutidos. Así que la espera mereció la pena. Antes de traer la tabla nos sirvieron los acompañamientos, dos tipos de pan: un pan finísimo, estilo carasau, y unos grisines, muy etéreos con mucho sabor; y unas rodajas de higo congelado, para limpiar el paladar antes de cambiar de un queso a otro. Cuando vino la tabla nos explicaron brevemente los quesos y el orden. Pedimos algo más de información y no tuvieron problema en preguntar al dueño y contestarnos. Nos sorprendieron todos los quesos, aunque por gustos personales tenemos nuestros favoritos. Había quesos de cabra, de oveja y de vaca, con distintas elaboraciones y maduraciones. Casi todos españoles y alguno internacional. Uno de los quesos más distintos fue un queso de La Palma, Candilera. Un queso con mucha personalidad, ahumado. Descubrimos también un queso azul riquísimo, Montagnolo. Menos pastoso de lo habitual, casi se deshace inmediatamente en la boca. ¡Excelente! La tabla de embutidos también me sorprendió mucho. Estaban cortados muy finos y tenía mucho sabor. Tenía: lomo, chorizo, salchichón y cecina de wagyu. Cuando fuimos a pagar nos sorprendimos mucho, ¡esperábamos unos precios mucho más altos! La tabla con las cinco variedades de queso para dos personas salió solo a 20€. Y cada copa a 4€. Precios súper razonables. En resumen, ambiente bueno, producto excelente, personal cualificado y mejores precios. ¡Imprescindible!

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