Sobre Mercado de la Cebada
El Mercado de la Cebada es uno de los más grandes de Madrid. Un mercado centenario activo desde 1875. Descubre nuestros productos
Opiniones de clientes
La Latina, de mañana. Un barrio que sorprende con sus calles en subida y bajada. La arquitectura local, tradicional, está a la vuelta de cada esquina. Llegamos allí desde Ventas en metro y al bajar tomamos la calle Toledo hacia Plaza San Andres y Museo de San Isidro, muy agradable y Plaza San Martín. Desde allí caminamos en dirección al Jardín del Príncipe de Anglona, pequeño y bonito, atravesando la Plaza de la Paja, para luego llegar al Café del Nuncio, muy agradable, cerca de la Plaza de Gabriel Miro. Tomamos luego dirección a la Basílica de San Isidro imponente templo y caminamos por la calle de Toledo en dirección a las Galerías Piquer y Nuevas Galerías ya adentrados en el Rastro. Allí están estás galerías son anticuarios y otros ubicados allí. De regreso camino al Metro la Latina atravesamos la plaza del Cascorro en dirección a la Terraza del Viajero: un sitio para alimentarse y observar las vistas del barrio en altura: sitio interesante. Nuestro camino nos llevó al Mercado de la Cebada un sitio muy original desde el cual se descubre la excelentes y prolíficas fuentes de la alimentación tradicional del país. Regresamos por pocas cuadras al metro: una bella mañana para descubrir estos barrios.
El Mercado de la Cebada es un mercado de barrio de los de verdad, de toda la vida, en el corazón de La Latina. Tiene puestos de marisco, pescadería, frutería, carnicería... todo de buena calidad y con los precios más razonables que encuentras por la zona. El edificio moderno que lo alberga es funcional, y aunque no tiene el glamour de otros mercados más turísticos, tiene mucho más encanto y autenticidad. Los viernes y sábados el ambiente es especial. Perfecto para hacer la compra de forma tradicional.
El Mercado de la Cebada es el mercado de barrio más autentico del centro de Madrid. Está en La Latina y tiene de todo: frutas, verduras, carne, pescado, embutidos, y bastantes puestos de pinchos y tapas que están mu buenos. El ambiente es muy castizo y los tenderos son de toda la vida. No es un mercado gastronómico de moda ni tiene mucho glamour, pero eso precisamente es lo que le da su encanto. Ideal para comprar producto fresco de calidad a precios razonables. Un lugar para descubrir el Madrid más autentico y sin postureo.