Residencia Universitaria ACISJF
Opiniones de clientes
Es una residencia muy acogedora, parece un hogar familiar, ideal para estudiantes porque es muy tranquila, está cerca del Campus Universitario de la Complutense, hay muchísimas bibliotecas cerca, servicios de imprenta y está muy bien comunicada, teniendo en cuenta que se encuentra ubicada en una de las mejores zonas de Madrid. La persona que cuida a las residentes es maravillosa, siempre atenta a todo, y la comida que hace es casera y deliciosa y diferente cada día de la semana. Es un privilegio haber estado aquí todos mis años de carrera y de máster (estudié en la Escuela de Ingeniería Superior de Telecomunicaciones), incluso empecé mi primer trabajo estando allí, estaba tan bien que no quería irme! De verdad que la recomiendo 100% en todos los aspectos, para mí sinceramente no tenía nada malo, incluso si compartes habitación como hice yo, puedes tener la suerte de llevarte una amistad para toda la vida. Recomendable 100%.
Una de las decisiones más acertadas de mi vida ha sido, sin duda, alojarme en la residencia ACISJF cuando me fui a estudiar a Madrid. ¡Qué bonitos recuerdos! Se convirtió para mí en un segundo hogar gracias a mis compañeras y a Josefina, la encargada, una de las personas más nobles y llenas de valores que conozco, siempre cercana y preocupándose por nosotras. Y, por si esto fuera poco, ¡cocina de maravilla! La calidad-precio desde mi punto de vista es inmejorable y la ubicación estupenda: un barrio tranquilo muy cerca del centro y de la ciudad universitaria. En definitiva, ¡recomendable 100%!
No encontrarás nada mejor calidad/precio en Madrid. Pasé mis 5 años como estudiante de ingeniería en esta residencia y creo que no podría haber estado en un sitio mejor. Es una residencia muy familiar y acogedora ya que tiene capacidad para 8 chicas y la convivencia se basa en el respeto y confianza. Se encuentra en el corazón de Madrid, Chamberí, al lado de las zonas universitarias de la Complutense y la Politécnica y está muy bien comunicada con toda la cuidad. Durante mi estancia allí, hice grandes amigas con las que aún sigo en contacto y también me llevé como una segunda madre madrileña, Josefina, la mujer que nos cuidaba y que se preocupaba por nosotras. El régimen de comidas es muy saludable y equilibrado y Josefina incluso nos preparaba pícnics si queríamos llevarnos la comida a la universidad. Las habitaciones son acogedoras y el comedor es un espacio común donde solíamos sentarnos a comer y cenar todas juntas y a compartir como nos había ido el día. En general no tengo ninguna queja de este lugar y lo recomendaría a todo el mundo sin ninguna duda.