La Comunidad de Madrid se corona en el informe PISA: así están nuestros alumnos frente al resto de España
Si tienes hijos en un colegio o instituto de la capital, apunta esta noticia: los estudiantes de 15 años de la Comunidad de Madrid se han convertido en los mejores de España en el último informe PISA. La región arrebató el liderazgo a Castilla y León y se coloca primera en Ciencias, con 495 puntos, y en Matemáticas, con 477, mientras que en Lectura queda segunda por detrás de Asturias, que logra 471.
El dato tiene su miga, porque ninguno de los sistemas educativos españoles alcanza ya el nivel de Finlandia, la referencia clásica de estas evaluaciones internacionales. De hecho, todas las comunidades han perdido puntos en todas las competencias respecto a la edición de 2022. Todas menos una: Castilla-La Mancha, la única que mejora y que sube 10 puntos en Ciencias hasta situarse en 485.
Una brecha equivalente a dos cursos escolares
España es el territorio que presenta la muestra más grande de los 90 que participan en el estudio, con 17 sistemas educativos distintos conviviendo bajo una única ley. Y las diferencias son enormes: entre Madrid, ahora a la cabeza, y la Comunidad Valenciana, última con 450 puntos en Ciencias, median 45 puntos, el equivalente a dos cursos completos. En Matemáticas, la caída de la región levantina ha sido la más estrepitosa del país, con 38 puntos menos, mientras Madrid se deja 17.
¿Qué ha hecho Madrid para conseguirlo?
La región a la que pertenece nuestra ciudad ha sido también la que más se ha resistido a las innovaciones de la Lomloe. Se enfrentó al Gobierno y construyó su propio currículo recuperando contenidos retirados del plan de estudios estatal: reglas de tres, dictados o el estudio en profundidad del Siglo de Oro, con especial peso de Historia. Los alumnos madrileños estudian, sencillamente, más materias que en otras comunidades.
A eso se suma una apuesta clara por la exigencia: se mantuvieron las calificaciones numéricas y las matrículas de honor, y se pusieron cuantos límites fueron posibles a pasar de curso o lograr el título de la ESO con suspensos. Hay además un factor cada vez más comentado entre las familias: la prohibición radical de las pantallas en las aulas y la vuelta a un modelo tipo EGB en los primeros cursos de instituto. Todo ello pudo contribuir a este primer puesto.
Las sombras del liderazgo
Ningún titular es oro puro. La Comunidad de Madrid es, a la vez, la región que menos invierte en educación y vive con los profesores en pie de guerra: hay huelga convocada para octubre. Además, aunque pierde menos que otras, también cae: 17 puntos en Matemáticas, 27 en Lectura y 7 en Ciencias respecto a 2022. Madrid gana por el desgaste de los demás, no porque haya mejorado.
El resto del mapa: batacazos y una sorpresa
Los mayores desplomes se registran en la Comunidad Valenciana, que roza los niveles de Ceuta y Melilla, con las pruebas realizadas pocos meses después de la dana; y en el País Vasco, donde se apunta al uso intensivo de pantallas —Euskadi es el territorio con más tecnología en las aulas de toda la UE— y a la expansión de la enseñanza íntegramente en euskera. Asturias, mientras, reina en Lectura, y Castilla y León resiste en los puestos altos gracias a su cuidada escuela rural y a una sociedad que ve la educación como ascensor social.
La gran sorpresa la protagoniza Castilla-La Mancha: de la cola a los seis mejores resultados, un salto que su presidente, Emiliano García-Page, atribuye a haber doblado la plantilla de atención especializada y a reforzar las competencias lectora y matemática. Para las familias de Madrid, la lectura es clara: exigencia, menos pantallas y refuerzo del alumnado con dificultades parecen marcar el camino. Eso sí, el debate sobre la inversión en las aulas de nuestra ciudad sigue más vivo que nunca.


