Madrid se despide de Amador Hernández, el policía nacional fallecido en un accidente de moto en la avenida de los Poblados
La noche del lunes dejó una noticia que ha enlutado a la Policía Nacional en Madrid. Amador Hernández Lugones, agente de 47 años destinado en la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, perdió la vida en un accidente de tráfico cuando regresaba en una moto oficial del Cuerpo a su domicilio, ubicado en Boadilla del Monte.
El siniestro ocurrió en torno a las nueve de la noche en la avenida de los Poblados, cuando la motocicleta del agente colisionó con un Toyota blanco conducido por una mujer de 57 años. La violencia del impacto lanzó a Amador contra un semáforo, que acabó derribado en la calzada. Según confirmó Emergencias Madrid, el policía murió en el acto a causa de un traumatismo torácico.
Qué se sabe de la investigación del accidente
Los primeros testimonios e indicios apuntaban a que la conductora podría haberse saltado un semáforo en rojo justo cuando el motorista atravesaba la avenida. La mujer, sin embargo, negó esta versión en su primera declaración ante la Policía Municipal: según su relato, el semáforo estaba en verde para ella y no pudo hacer nada por esquivar la colisión.
Sí dio negativo en el control de alcoholemia. Los investigadores encargados del atestado continúan recopilando pruebas, vestigios, grabaciones y testimonios para reconstruir con exactitud cómo se produjo el siniestro. El vehículo presentaba serios daños en toda la parte frontal e incluso perdió el parachoques.
Apenas se conoció lo ocurrido, varios compañeros y mandos de la Jefatura Superior de Policía de Madrid se desplazaron hasta la zona. Fue uno de los superiores del agente quien tuvo que comunicar la trágica noticia a su esposa.
Un policía enamorado del servicio público
Amador llevaba unos tres años en el Grupo V de la Brigada Provincial de Extranjería y Fronteras, una unidad dedicada a investigar organizaciones criminales chinas. Antes había trabajado en el Grupo de Atención al Ciudadano de la comisaría de Retiro, en plena capital. También estaba afiliado a la Unión Federal de Policía (UFP), sindicato del que era delegado en su brigada.
Quienes le trataron a diario lo describen como alguien profundamente entregado a la profesión y al servicio público. Casado y padre de dos hijas de corta edad, era además un gran aficionado al deporte y no era raro verle compitiendo en carreras de media distancia.
En la UFP la pérdida también ha calado hondo. Sus compañeros sindicales destacan que estaba siempre muy atento al sindicato y a cualquier problema que pudieran tener los agentes de la unidad, una labor de apoyo que ejercía día a día.
Mensajes de homenaje desde el Cuerpo y los sindicatos
La Policía Nacional hizo llegar sus condolencias más sentidas y un cariñoso abrazo a la familia y a los amigos del agente. La UFP, por su parte, publicó en su cuenta de X un emotivo mensaje de agradecimiento por su entrega, su compromiso y su servicio, recordando que su compañerismo y su vocación quedarán como un ejemplo para todos.
El Sindicato Unificado de Policía (SUP) también quiso despedirle con palabras de recuerdo, señalando que su servicio y su memoria permanecerán siempre entre ellos. Durante toda la jornada se sucedieron las despedidas desde distintos sectores del Cuerpo.
Desde este blog nos sumamos al dolor de la familia, las amistades y los compañeros de Amador. Un recuerdo sincero para los suyos y un recordatorio para todos los que cada día recorremos las calles de Madrid: la prudencia nunca está de más.


