77 detenidos y 35 narcopisos cerrados: la Policía Municipal aprieta contra la droga en Madrid
Quien convive a diario con un piso donde se vende y se consume droga sabe lo duro que resulta. Por eso las últimas cifras del Cuerpo municipal llegan como un alivio para muchos barrios: la Policía Municipal ha entrado este año en 35 viviendas de la capital dedicadas al narcomenudeo y ha detenido a 77 personas, incautando además estupefacientes, armas y todo tipo de material para preparar y mover la mercancía.
Los números crecen de forma notable respecto a 2024: se trata de un 41% más de pisos intervenidos que en el mismo tramo del año pasado, cuando el contador se quedó en 24. Las detenciones también suben un 18,4%, ya que entonces fueron 65, doce menos que ahora. Los datos los ha desgranado la vicealcaldesa y delegada de Seguridad y Emergencias, Inma Sanz, durante su visita a la Comisaría Integral de Policía Municipal de Puente de Vallecas.
¿Dónde se han localizado estos pisos?
Puente de Vallecas vuelve a ser el distrito más castigado, con 13 viviendas desmanteladas, seguido de cerca por Carabanchel, con 12. Más atrás aparecen Centro y Ciudad Lineal, con dos intervenciones cada uno, además de otras localizaciones repartidas por la ciudad. La mayoría de estas operaciones se han realizado junto a la Policía Nacional y, en muchos casos, el chivatazo inicial ha llegado de los propios vecinos. Desde el Ayuntamiento destacan que estas colaboraciones vecinales, unidas al trabajo conjunto de los cuerpos policiales con los juzgados, resultan clave para cerrar estos puntos.
Drogas, armas y 85.000 euros: lo encontrado dentro
El inventario da idea del tamaño del fenómeno. Entre lo aprehendido figuran 37,6 kilos de hachís, 26,6 kilos de marihuana más 800 plantas, 18,1 kilos de cocaína y 5,4 kilos de MDMA o éxtasis, junto a 264 pastillas de esta última sustancia. También han aparecido cantidades menores de heroína, 'tusi' o ketamina.
El arsenal y la logística intervenidos llaman aún más la atención: diez armas de fuego —pistolas cortas, revólveres y hasta un rifle— con abundante munición, una veintena de grandes armas blancas como machetes, katanas y navajas prohibidas, dos pistolas eléctricas tipo 'táser' y un puño americano eléctrico. A ello se suman unos 85.000 euros en efectivo, 22 documentos de identidad y pasaportes robados, y un equipo completo de narcoalmacén: máquinas de termosellado, básculas de precisión, aparatos para moler y prensar, cultivos indoor, dosificadoras y teléfonos móviles.
Dos operaciones que muestran cómo se trabaja
Uno de los casos explicados durante la visita fue la operación Granda II, una investigación sobre un clan familiar que exigió más de una treintena de dispositivos de vigilancia. El trabajo destapó una red de tres inmuebles conectados en el Portazgo y Palomeras Bajas, utilizados como puntos de venta, de reabastecimiento y de cultivo. Los agentes entraron de forma simultánea en los tres pisos: resultado de cuatro detenidos y dos investigados, 800 plantas de marihuana procedentes de dos cultivos indoor, hachís y cocaína intervenidos, y tres armas de fuego con su munición.
El pasado 18 de septiembre, una patrulla del mismo distrito sorprendió a dos hombres cargando bolsas termoselladas desde una vivienda hasta un coche para un reparto a gran escala. Detenidos los dos, el juzgado autorizó entrar en el domicilio, que funcionaba como un auténtico almacén para reunir y distribuir la mercancía. Allí intervinieron 17 kilos de cocaína, más de medio kilo de 'tusi', 377 gramos de MDMA y ketamina.
Fuera de los narcopisos también se han recordado otras actuaciones: la aprehensión de 600 kilos de cocaína tras perseguir a un coche robado en Puente de Vallecas —con un detenido y un subfusil incautado— o el caso de una mujer en Chamberí que escondía 30 bolsitas de cocaína listas para la venta en sitios tan insólitos como el alzador de un cochecito infantil y un cepillo del pelo.
La tendencia general también va al alza
Estas cifras encajan en una escalada más amplia: entre enero y agosto la Policía Municipal ha detenido a 637 personas por delitos contra la salud pública, un 40,6% más que un año antes, cuando fueron 453. En cuanto a denuncias, se han superado las 5.200: 4.460 por tenencia y 725 por consumo de drogas, frente a las 4.868 del mismo periodo del ejercicio anterior, un 6,5% más.
Para quien sospeche que junto a su casa funciona uno de estos pisos, el mensaje es claro: avisar a la Policía Municipal o a la Policía Nacional sigue siendo la vía más directa para que la investigación llegue a tiempo y el barrio recupere la tranquilidad.


