Metro podría volver a cerrar Sol si reaparecen los niveles altos de amoníaco en sus pozos
Quienes hayáis pasado estos días por el centro ya lo habréis notado: la acampada instalada en el Kilómetro Cero desde el pasado 26 de septiembre sigue generando problemas, y esta vez el foco está bajo tierra. El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, Jorge Rodrigo, ha advertido este lunes de que los pozos de ventilación del suburbano en la zona de la estación de Sol vuelven a estar afectados por deposiciones humanas, y no ha querido descartar un nuevo corte del servicio.
El motivo de la preocupación es que, pese a la limpieza integral acometida el fin de semana, las personas congregadas sobre la plaza están utilizando de nuevo esos pozos e incluso tapándolos. Según el consejero, se están produciendo otra vez micciones y defecaciones directamente sobre ellos. Si los análisis de laboratorio vuelven a arrojar valores elevados de amoníaco, la estación se cerraría de nuevo con un objetivo claro: proteger la salud de la plantilla del suburbano.
Un cierre que ya se vivió el pasado fin de semana
No es un aviso en abstracto. Entre el mediodía del viernes y bien entrado el sábado, la estación permaneció cerrada para limpiar la acumulación de desechos humanos y restos orgánicos derivados del asentamiento. Tras esos trabajos, las instalaciones volvían a cumplir la normativa vigente, aunque el propio Rodrigo reconoce que la situación puede dar marcha atrás en cualquier momento si el uso de los pozos continúa.
El protocolo aplicado no fue improvisado. Un informe de riesgo higiénico dejaba claro que el servicio no debía reanudarse hasta contar con pruebas objetivas y verificables de que las condiciones de seguridad y salubridad se habían recuperado. Para lograrlo, un laboratorio externo marcó los pasos y los plazos necesarios: ventilación de las instalaciones, toma de muestras, análisis y obtención de resultados.
Choque abierto con la Delegación del Gobierno
El consejero fue más allá del diagnóstico técnico y exigió de nuevo a la Delegación del Gobierno el desmantelamiento del asentamiento, al que calificó de ilegal y poco higiénico en una de las plazas más grandes de la capital. En su opinión, el delegado Francisco Martín es quien la consiente, la mantiene y la permite.
Las consecuencias, denuncia, alcanzan a todos: el comercio del entorno sufre, los madrileños tienen serias dificultades para circular con libertad por la plaza y la propia seguridad puede quedar comprometida. Las columnas secas contra incendios instaladas en la vía pública están ocupadas ahora mismo por tiendas de campaña, igual que los pozos de ventilación recién limpiados. Si se produjera una emergencia, avisa Rodrigo, la responsabilidad máxima sería del delegado del Gobierno.
Qué esperar en los próximos días
Todo dependerá de las mediciones. Los técnicos seguirán controlando el amoníaco en los pozos de ventilación y, según los resultados, Metro valorará activar un nuevo corte para volver a limpiar. Si utilizáis esta estación a diario, conviene estar pendiente de las comunicaciones oficiales antes de desplazaros: un cierre puede activarse con poca antelación y, en un punto tan céntrico de la ciudad, el impacto en los trayectos es inmediato.
Mientras tanto, el pulso entre la Comunidad y la Delegación del Gobierno por el desalojo promete alargarse. Desde este blog seguiremos atentos a cómo evoluciona la situación en la Puerta del Sol y a cualquier novedad que afecte a la red de metro de nuestra ciudad.


