Madrid se convierte en el epicentro de una posible revolución oncológica
Este año, la cita con el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) genera una expectación sin precedentes. No es para menos, ya que la capital acogerá este encuentro del 23 al 27 de octubre. El foco de atención estará puesto en los datos que las farmacéuticas Moderna y MSD podrían presentar sobre un ensayo clínico que promete cambiar las reglas del juego en el tratamiento del cáncer, específicamente del melanoma.
Una tecnología que trasciende la pandemia
La semana pasada, estas dos compañías anunciaron que su investigación había superado con éxito sus objetivos principales. Se trata de la primera vacuna de ARN mensajero, la misma tecnología que conocimos durante la crisis sanitaria del covid, que logra resultados positivos en una fase avanzada de investigación. Este hito abre la puerta a solicitar su comercialización futura.
El tratamiento, denominado Intismeran, se administra junto a un fármaco de inmunoterapia. Los resultados preliminares indican que esta combinación logra extender el tiempo libre de recaída y la aparición de metástasis en los pacientes. Aunque el anuncio fue un bombazo mediático que disparó las acciones de las empresas en bolsa, aún faltan por conocerse los datos concretos sobre cuántos pacientes se han beneficiado realmente, información que no se ha publicado aún en revistas científicas.
¿Cómo funciona esta terapia personalizada?
Es importante aclarar un concepto clave para los vecinos que siguen estas noticias: no estamos hablando de una vacuna preventiva como las del sarampión o la difteria. No se inyecta a personas sanas para evitar la enfermedad. En realidad, es una terapia diseñada para tratar el cáncer cuando este ya ha aparecido.
La oncóloga Belén Rubio, responsable de la Unidad de Pulmón y Melanoma del Hospital Universitario Quirónsalud de Madrid, lo explica con una analogía muy visual. Se toma una muestra del tumor de cada paciente para identificar sus rasgos únicos, los neoantígenos. Es como hacer un retrato robot del tumor y entregárselo al sistema inmunitario para que sepa a quién debe eliminar. La vacuna señala al enemigo y la inmunoterapia quita los frenos de nuestras defensas naturales para que ataquen con fuerza.
Hospitales de Madrid lideran la investigación en España
La selección de los centros hospitalarios para este estudio no ha sido casual y refleja la excelente salud de la investigación clínica en nuestro país. Además del Hospital Quirón, el único centro privado español implicado, Madrid cuenta con la participación del Hospital Ramón y Cajal. A nivel nacional, también se han sumado el Clínico de Valencia, el Regional de Málaga y los hospitales Vall d'Hebron y Clínic de Barcelona.
En total, 35 hospitales de 26 países han participado en un ensayo que ha reunido a 1.137 personas. España destaca por haber aportado un número significativo de enfermos al estudio. Sin embargo, ni los médicos ni los pacientes saben quién recibió la vacuna real y quién un placebo, manteniendo el rigor científico hasta que se revelen los datos completos.
Expectativa y prudencia ante el congreso en la capital
Los expertos mantienen un optimismo controlado. Miguel Berciano, coordinador del estudio en el Hospital Regional de Málaga, señala que, aunque aún no se puede hablar de curación, saber que no hay toxicidad y que las recaídas se retrasan es un gran logro. Por su parte, Enrique Grande, de Quirónsalud, advierte que aunque los resultados son emocionantes, quedan preguntas por responder sobre la supervivencia global y la viabilidad económica de producir un fármaco individualizado para cada persona.
La fabricación de estas vacunas es compleja: las muestras viajan desde España a Estados Unidos y el proceso tarda entre uno y dos meses. Si los datos que se presenten en el ESMO de Madrid confirman que el tratamiento impacta en la supervivencia global, podríamos estar ante un salto de gigante en la medicina de precisión. La sala donde se presente la información estará, sin duda, abarrotada por la expectación de toda la comunidad médica y los pacientes que esperan una nueva oportunidad.


