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Soterramiento de la A-5: los vecinos del suroeste amenazan con ir a los tribunales

Las asociaciones vecinales de Cuatro Vientos y La Dehesa del Príncipe exigen una reunión urgente y no descartan acudir a los tribunales.

El suroeste de la ciudad vuelve a estar en boca de todos. Las asociaciones vecinales de La Dehesa del Príncipe y Cuatro Vientos han reclamado una reunión urgente con el Ayuntamiento y con el Gobierno central para tratar dos asuntos que consideran inseparables: el proyecto de urbanización de la operación Campamento y el tramo final del soterramiento de la A-5 hasta la M-40. Y lo hacen dispuestas a llegar lejos si no obtienen respuestas.

Un recurso antes de acudir a la justicia

Las asociaciones ya han anunciado su hoja de ruta: presentarán un recurso potestativo de reposición, es decir, un paso administrativo que obliga a revisar la decisión adoptada antes de que el asunto llegue a los juzgados. Y no esconden que darán ese último salto si la solución definitiva termina cambiando el soterramiento por pantallas acústicas.

De hecho, el rechazo a esa alternativa es total. Para los vecinos, dejar la autovía en superficie y rodear los barrios de muros insonorizantes no resuelve nada. Insisten en que no les sirve una salida de mínimos y que no están dispuestos a vivir ocultos tras pantallas mientras otros tramos de la misma vía se transforman en auténtica ciudad.

Apoyo a Campamento, pero sin dejar a nadie atrás

Conviene dejarlo claro: los vecinos no se oponen a la operación Campamento, que contempla más de 10.000 viviendas y que se presenta como una transformación histórica para la capital. Lo que juzgan inaceptable es que semejante cambio deje a Cuatro Vientos como el único punto del corredor occidental de la A-5 que siga aguantando el ruido, la contaminación del aire y el efecto barrera de una autovía en medio del barrio.

La asociación vecinal de la Colonia Militar de Cuatro Vientos y la Plataforma por el Soterramiento de la A-5 hasta la M-40 han resumido su postura: no están contra Campamento, al contrario, comparten la importancia de esa actuación. Pero, justamente porque se trata de una transformación histórica, creen que no puede ejecutarse dejando a sus barrios fuera del mapa.

Sin compromisos por escrito

Otro de los puntos que más inquietud genera es la falta de concreción. Las asociaciones denuncian que la solución sigue sin estar definida y que no existe compromiso vinculante alguno que garantice que la fase 2 del soterramiento resuelva de manera adecuada el tramo que afecta a La Dehesa del Príncipe y a la Colonia Militar de Cuatro Vientos.

Para presionar, han enviado una carta a los máximos responsables implicados: el alcalde de Madrid, el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, la ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, y la presidenta de Casa 47, Maribel Ramos Vergeles. En el escrito piden sentarse a hablar cuanto antes, antes de que venza el plazo legal para recurrir.

Qué piden exactamente los vecinos

La petición tiene dos posibles caminos. El primero: revisar el convenio de 2025, que recoge el segundo tramo del soterramiento hasta la Avenida de la Aviación. El segundo: adoptar una decisión formal y con rango jurídicamente vinculante que asegure que ambos barrios no quedarán como el extremo permanente de una autovía urbana.

Detrás hay una advertencia bien visible. Si la solución técnica elegida para la fase 2 mantiene la A-5 en superficie junto a barrios ya consolidados y sustituye la integración urbana por pantallas acústicas u otras medidas que consideran insuficientes, los vecinos activarán todas las vías administrativas y judiciales a su alcance.

Movilizaciones, si hace falta

Las asociaciones subrayan que su meta no es acabar en los tribunales, sino evitar que se consolide una situación irreversible. Aun así, avisan: si las Administraciones siguen adelante sin resolver el problema, ejercerán todas las acciones legales posibles y recuperarán las movilizaciones vecinales en la calle.

En Madrid llevamos años hablando del soterramiento de la A-5 como una asignatura pendiente del suroeste. Lo que se decida en los próximos meses marcará el futuro de Cuatro Vientos y La Dehesa del Príncipe durante décadas. La pelota está ahora en el tejado del Ayuntamiento y del Gobierno central: responder antes de que corra el plazo o afrontar un conflicto que puede terminar en los juzgados y, de nuevo, en la calle.