El primer Gran Premio de España en Madring supera las previsiones: más de 350.000 asistentes
Quien haya paseado estos días por Madrid lo habrá notado en el ambiente: la Fórmula 1 ha aterrizado en la ciudad y su llegada no ha pasado desapercibida. La organización de Madring, el nuevo circuito urbano, ha hecho público el balance oficial de su estreno y las conclusiones no dejan lugar a dudas: el Gran Premio de España ha debutado con una nota muy alta, tanto a pie de pista como en las pantallas de todo el país.
El dato más llamativo es la afluencia. A lo largo de las cuatro jornadas de competición, el trazado de 5,2 kilómetros acumuló 352.618 asistencias, una cifra que fue creciendo con el paso de los días hasta tocar techo el domingo de carrera, cuando 128.183 personas llenaron cada rincón del recinto. A ello se suman los 261.766 accesos registrados en las gradas, a los que hay que añadir las zonas más exclusivas: 38.879 entradas en las áreas de hospitality y otras 15.000 en el Paddock Club.
Es comprensible el tirón: ver a Fernando Alonso, Carlos Sainz o Max Verstappen rodando cerca de casa era un reclamo difícil de resistir para cualquier aficionado. Gestionar semejante marea humana podía convertirse en un quebradero de cabeza para la capital, pero la respuesta ciudadana y, sobre todo, la del transporte público fueron de matrícula de honor.
El transporte público, otro gran vencedor del fin de semana
Si algo quedó claro es que dejar el coche en casa era la mejor opción, y la mayoría lo tuvo claro desde el principio: ocho de cada diez asistentes se acercaron al circuito en transporte público. Esa decisión redujo de forma drástica la circulación de vehículos privados por la zona y permitió movilizar a cerca de 35.000 personas por hora en un total de 14 líneas.
El Metro de Madrid fue una de las piezas clave del operativo. Entre el 11 y el 13 de septiembre trasladó a unas 168.000 personas hacia el entorno del circuito, casi el doble de los 96.000 viajeros que se habían calculado en un principio. Cercanías aportó otros 107.000 desplazamientos gracias a la línea C-1 y a la estación de Valdebebas. En conjunto, ambas redes sumaron 275.000 viajes vinculados directamente al Gran Premio, un volumen que da idea del tamaño del desafío logístico al que se enfrentó la ciudad.
La F1 vuelve al primer plano audiovisual
El impacto del estreno no se limitó al asfalto. Gracias a su emisión en abierto, la carrera reunió a 1.551.000 espectadores ante el televisor y alcanzó un 16,9% de cuota de pantalla. Con esos números, la prueba fue líder de su franja horaria y se convirtió en el contenido no informativo más visto de la jornada en el conjunto de las cadenas.
El efecto también se dejó notar en el terreno digital. La web oficial de Madring recibió medio millón de usuarios y sus perfiles en redes sociales ganaron más de 45.000 seguidores nuevos, un empujón que confirma el renovado interés del público por la máxima categoría del automovilismo más allá de la afición más forofa.
Mirando ya a la próxima edición
Todos estos datos proyectan la imagen de Madrid en el plano internacional, y desde la organización ya trabajan de cara al futuro. El siguiente paso, según ha avanzado el propio Madring, es poner el foco en los cambios y mejoras previstos en el trazado para la próxima temporada, con múltiples optimizaciones ya contempladas.
Mientras llegan esos retoques, los vecinos de la capital pueden estar satisfechos: Madrid ha demostrado que es capaz de acoger un evento de esta magnitud sin sobresaltos, con una movilidad que funcionó mejor de lo esperado. El estreno no podría haber sido más prometedor, y la espera hasta la siguiente cita promete hacerse corta.


