Estilo de vida

Madrid estrena playa: Surf y olas artificiales junto al Metropolitano en 2027

La capital tendrá su propia laguna de surf en 2027. Un proyecto de 60 millones cerca del Metropolitano que cambiará los veranos madrileños.

Adiós al "aquí no hay playa": Madrid tendrá su propia laguna de surf en 2027

Seguro que más de una vez, mientras caminábamos por la Castellana o disfrutábamos de un vermú en Malasaña, hemos tarareado aquel estribillo de Los Refrescos que sentenciaba nuestra realidad estival. La canción, un himno de 1989, repasaba con cariño nuestros tesoros, desde el Retiro hasta la Cibeles, pero remataba con una verdad incómoda: en agosto, la capital se quedaba sin mar. Sin embargo, esa letra legendária tendrá que ser reescrita de cara a la primavera de 2027. Por fin, Madrid va a tener playa.

Un océano artificial junto al Metropolitano

El proyecto, bautizado como Gemswell Surf Madrid, está llamado a convertirse en el referente del surf urbano en toda Europa. Las instalaciones se levantarán en una ubicación estratégica, justo al lado del estadio Riyadh Air Metropolitano, integrándose en el tejido deportivo que ya define esa zona de la ciudad. Hablamos de una inversión que supera los 60 millones de euros para crear un espacio total de 23.000 metros cuadrados.

El corazón de este complejo será una impresionante laguna de surf de dos hectáreas. Gracias a la tecnología de la empresa vasca Wavegarden, los madrileños podrán disfrutar de hasta veinte tipos de olas diferentes, con alturas que alcanzarán los dos metros. Imagina la estampa: surfeando con la vista puesta en nuestro skyline, teniendo como telón de fondo las Torres Kio, el complejo de las Cuatro Torres o incluso observando los aviones que aterrizan en el Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.

Más que solo deporte: un club social para el bienestar

La iniciativa no responde solo a una moda, sino a una necesidad real. Madrid es la segunda comunidad autónoma con más federados de surf, únicamente por detrás de Galicia. Se estima que hay más de 35.000 vecinos que ya guardan sus tablas en casa, esperando el momento de coger la siguiente ola sin tener que viajar a la costa. Con una previsión de 500.000 visitantes anuales, la demanda está más que asegurada.

Pero Gemswell no será solo una piscina de olas. El recinto funcionará como un completo club social. La laguna, que contendrá 30.000 metros cúbicos de agua procedente del Canal de Isabel II (llenándose una única vez), se complementará con otras cuatro piscinas, dos de ellas olímpicas de 25 metros. Además, el espacio contará con gimnasio, zonas para practicar pilates y yoga, dos saunas, una piscina de contrastes y vestuarios modernos. Es la respuesta perfecta a unos veranos cada vez más calurosos y a una ciudad que ya no se vacía en julio y agosto.

Madrid se suma a la tendencia de las capitales europeas

Nuestra ciudad no es la única que busca llevar el mar o la montaña al asfalto. Otras grandes urbes europeas ya han tomado nota. París, por ejemplo, transforma cada verano las orillas del Sena en una playa urbana completa con tumbonas y palmeras, ofreciendo actividades culturales y deportivas a quienes se quedan en la ciudad. Londres, por su parte, cuenta con el Lee Valley White Water Centre, heredado de los Juegos Olímpicos de 2012, donde es posible practicar rafting y piragüismo en rápidos artificiales a solo cuarenta minutos del centro.

Incluso proyectos futuros como el Therme Manchester en Inglaterra, previsto para 2028, o la regeneración del antiguo aeropuerto de Atenas con el Ellinikon Experience Park, siguen esta misma filosofía: crear oasis de bienestar y naturaleza en pleno entorno metropolitano. Desde Dubái, con sus pistas de esquí bajo el desierto, hasta Riad con sus macroproyectos de ocio, la tendencia global es clara. Ahora le toca el turno a Madrid, que en 2027 podrá decir, orgullosa, que aquí sí hay playa.