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Astenia otoñal en Madrid: por qué te sientes agotado en septiembre y octubre y qué hacer

El cansancio de la vuelta a la rutina tiene nombre: la astenia otoñal. Expertos explican sus causas y cuándo consultar en Madrid.

Astenia otoñal en Madrid: por qué te sientes agotado en septiembre y octubre y qué hacer

Si notas que desde que acabó el verano arrastras un cansancio que ni durmiendo desaparece, quizá no sea solo culpa de la vuelta al trabajo o a las clases. Los profesionales lo llaman astenia otoñal y cada año, con la llegada del otoño, se deja notar en consultas y hogares de Madrid.

Un agotamiento con fecha de caducidad

Así lo explica Juan Antequera, psicólogo clínico del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS): para este profesional se trata de un decaimiento que la propia persona percibe de forma subjetiva, que se mantiene pese al reposo y que resulta pasajero, quedando circunscrito a los meses de septiembre y octubre.

La buena noticia, según subraya, es que no reviste gravedad mientras no se prolongue en el tiempo. Si el decaimiento se extiende más allá de esos meses, conviene descartar que detrás exista algún problema físico que esté pasando desapercibido.

Menos horas de sol, la clave

¿Y por qué aparece? La investigación apunta, más que al calendario laboral, a la luz: al cuerpo le cuesta adaptarse a los días más cortos y a retomar una actividad exigente después del periodo vacacional. Antequera recuerda que un municipio con un ritmo tan intenso como Madrid puede facilitar estas sensaciones, aunque el origen principal parece estar en la falta de luz solar. Ese déficit favorecería una insatisfacción general que, en ocasiones, acaba somatizándose como fatiga o bajo rendimiento.

No todo cansancio es astenia

El experto lanza una advertencia importante: las jornadas maratonianas, pasar demasiadas horas en espacios cerrados o el estrés de los estudios no son astenia. Pueden agotar, sin duda, pero porque no existen condiciones saludables de descanso y recuperación de energía, no por la época del año. Quien no encuentra hueco para relajarse o disfrutar a diario de sus aficiones, apunta el psicólogo, probablemente no sufre astenia otoñal, sino que vive en condiciones que no son óptimas y necesita un cambio.

La escala del fenómeno

Otro profesional, Javier Álvarez, psicólogo y miembro de Top Doctors Group, ha percibido un aumento del 10% en las consultas por este motivo entre octubre y noviembre. Calcula que cerca del 10% de la población presenta alguna sintomatología asociada y que entre el 1% y el 3% acaba desarrollando un trastorno afectivo estacional. Desde el punto de vista biológico, explica, en esta época aumenta la melatonina y desciende la serotonina.

A esta ecuación se suman la incertidumbre política, económica y social, la hiperconectividad y la exigencia del entorno laboral. En consulta, el perfil más habitual en estos meses, según Álvarez, es el de mujeres de entre 30 y 45 años con una alta carga de responsabilidad. También resultan especialmente vulnerables las personas que viven solas, sin red de apoyo y con tiempo de sobra para sobrepensar, así como los adolescentes, cuyos ritmos circadianos se alteran justo cuando arranca un curso académico muy demandante.

Tranquilidad y, si hace falta, el médico de cabecera

El consejo principal de Antequera es la calma: aceptar que a todo el mundo le cuesta retomar la rutina y que, a veces, el cuerpo manda estas señales de manera pasajera y sin mayor importancia. Ahora bien, si el malestar persiste, recomienda acudir al médico de cabecera para descartar otras patologías que puedan enmascararse y reflexionar sobre si nuestras condiciones vitales permiten descansar y sentir plenitud.

En resumen, vecinos: si este otoño os cuesta más de lo habitual arrancar, no os agobiéis. Es muy probable que sea simplemente el cuerpo ajustándose a la nueva estación. Aun así, escuchadlo: si el agotamiento no remite, en Madrid tenéis la puerta de vuestro centro de salud a un paseo de distancia.