Educación

La protesta docente planta a la Asamblea de Madrid: así está la huelga de la educación pública

Los sindicatos de la enseñanza pública se concentran ante la Asamblea de Madrid en plena huelga y el seguimiento cae al 10,4%. Te lo contamos.

Cientos de sindicalistas de la enseñanza se plantan ante la Asamblea de Madrid en plena huelga

La mañana del jueves ha arrancado con un dispositivo policial poco habitual en los alrededores del hemiciclo autonómico. Varios furgones de la Policía Nacional han custodiado el entorno de la Asamblea de Madrid ante la llegada prevista de los sindicatos del sector educativo público, que han querido hacer oír su voz justo cuando se celebraba el Pleno semanal. El mensaje de quienes se han acercado hasta allí es claro: no piensan bajar la guardia mientras no avance la negociación con el Gobierno regional.

Una mañana de pitidos, banderas y camisetas verdes

Poco antes de que diera comienzo la sesión, centenares de personas se han congregado frente al Parlamento autonómico con banderas sindicales y, entre ellas, alguna palestina, en una concentración dirigida contra el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso. Desde las nueve de la mañana no han dejado de llegar participantes con la característica camiseta verde que se ha convertido en el símbolo de estas jornadas de paro.

El ruido del exterior se ha notado también dentro de la Cámara: los pitidos han acompañado buena parte del debate. Un detalle llamativo ha sido la presencia de los diputados del PSOE, encabezados por su portavoz Mar Espinar, que han acudido al control con esas mismas camisetas verdes en apoyo de la protesta. Los parlamentarios de Más Madrid, por su parte, no han seguido esa iniciativa en esta ocasión.

Los concentrados han desplegado además farolillos de papel junto a la salida de la estación de Cercanías de Asamblea de Madrid-Entrevías, una alusión directa a las palabras de la presidenta regional, que hace pocos días describió estas movilizaciones como un «coro rociero» que iba tras ella. Ese comentario llegó después del acoso que sufrió en el Palacio de Santoña, donde tuvo que intervenir la Policía.

El seguimiento del paro, a la baja

Aunque la protesta ha regresado a las puertas del hemiciclo, los datos oficiales que aporta la Comunidad de Madrid reflejan un descenso progresivo del seguimiento de la huelga. Según esas cifras, el martes pasado se situó en el 10,4 por ciento. Una evolución que el Gobierno regional utiliza como argumento para relativizar la fuerza de la movilización.

Qué reclaman los sindicatos del sector

Las reivindicaciones sobre la mesa son amplias. En lo académico, piden rebajar la carga lectiva hasta los 17 periodos semanales en Secundaria y FP y hasta los 22 en Primaria, además de reducir el número de alumnos por aula y reforzar el personal de orientación y de atención a la diversidad. También solicitan medidas contra la segregación, la recuperación de las aulas de enlace y la eliminación del modelo de bilingüismo actual.

En el apartado laboral, exigen una subida de 600 euros mensuales, la equiparación retributiva y un complemento de peligrosidad para el personal de Educación Especial. La lista se completa con un auxiliar administrativo a jornada completa por centro, un plan de climatización sostenible, la retirada del amianto, el fin de las obras por fases y mejoras en prevención de riesgos laborales.

La réplica de la Comunidad de Madrid

Desde el Gobierno regional se ha respondido que estas nuevas peticiones son «irrealizables». Según sus cálculos, bajar las ratios hasta lo exigido por los sindicatos supondría perder 280.000 plazas escolares y necesitar 328 colegios e institutos nuevos para el próximo curso. Respecto a la reducción de jornada, estiman que obligaría a más de 13.600 contrataciones de docentes, un incremento inmediato superior al 15 por ciento de la plantilla actual.

El Pleno, escenario del cruce de acusaciones

Dentro de la Cámara, la presidenta madrileña ha reprochado a la izquierda que utilice la educación para sostener, a su juicio, unas «huelgas políticas», y ha avisado de que con los paros se está «quitando a los niños el derecho a ser escolarizados». También ha lanzado duros ataques a sus rivales, a quienes ha acusado de querer «arruinar la imagen de Madrid».

Ayuso ha querido recordar que el informe PISA sitúa a la región a la cabeza de España, y ha puesto en valor la defensa del bilingüismo, la educación especial, el bachillerato de excelencia y el récord histórico de becas. Para la presidenta, detrás de la convocatoria hay además un motivo interno: los sindicatos afrontan comicios este otoño.

Mientras no haya acuerdo, todo apunta a que las movilizaciones continuarán. Para las familias de la ciudad, la clave estará en ver si ambas partes retoman la negociación y evitan que el conflicto se alargue más cursos. Estaremos atentos a los próximos capítulos de esta disputa que se libra, literalmente, a las puertas del Parlamento regional.