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Mourinho pone en marcha su plan para recuperar a Vinicius en el Real Madrid

Charlas privadas, más descanso y cambios de rutina: el plan del técnico portugués para devolver a Vinicius su mejor versión en Madrid.

Mourinho pone en marcha su plan para recuperar a Vinicius en el Real Madrid

Los aficionados al fútbol que vivimos en Madrid tenemos una consigna clara estas semanas: en Valdebebas, tanto sobre el césped como en los despachos, casi todo gira alrededor de un nombre, el de Vinicius. El brasileño no está rindiendo como se espera y en el club lo asumen con preocupación. Por eso han puesto al frente de su recuperación a José Mourinho, el nuevo entrenador, que ha hecho de devolver al extremo su mejor versión una misión personal.

La imagen del último partido ante el Villarreal lo contaba todo. Tras el 2-0 del delantero, el técnico luso corrió por la banda del Bernabéu para celebrarlo con él, zarandeándolo de alegría, en una escena que resume su enfoque: cercanía y complicidad. El gol, eso sí, fue anulado después, aunque la fotografía ya es historia. El jugador, por su parte, besó el escudo y lanzó un grito de rabia hacia la grada, que esta temporada lo ha pitado en casi todos los encuentros. Una manera de hacer las paces con el público que Mourinho quiso acompañar de su lado.

Charlas privadas y una primera llamada muy señalada

Las conversaciones en privado entre ambos se han repetido durante las primeras semanas, y compartir idioma ayuda: aunque los dos se expresan bien en castellano, poder hablar en portugués con comodidad hace que las charlas fluyan con más naturalidad. De hecho, una de las primeras llamadas del portugués tras anunciarse su fichaje fue precisamente para el brasileño, tanto por su peso futbolístico como por su ascendencia sobre el grupo. La estrategia es evidente: acercarse al jugador, conocer sus inquietudes y apoyarse en esa relación para conectar con la plantilla.

Porque Vinicius es mucho más que uno de los futbolistas mejor pagados del vestuario: es su líder emocional, el pegamento entre varios subgrupos del equipo. Su relación con Bellingham es inmejorable, mantiene buena sintonía con Mbappé a pesar del eterno debate sobre su convivencia sobre el campo y es de los más cercanos a Valverde, el primer capitán, con quien comparte el puesto de jugador con más años en la casa. Los entrenadores del club siempre han buscado esa cercanía; la gran excepción fue la etapa de Alonso, que lo dejó en el banquillo cuando en el seno del club se entendía que su nivel era bueno y no merecía ese trato. Entonces, cuando el futbolista protestó, la directiva se puso de su parte.

Preocupación deportiva y también económica

Ahora la situación es distinta. En las altas esferas del Bernabéu hay una inquietud real por el nivel actual del extremo, primero por lo deportivo y después por lo económico, algo relevante tras su renovación por 25 millones al año durante seis temporadas. Su Mundial gustó, aunque Brasil cayera pronto, y los informes favorables, con la buena relación entre el club y Ancelotti de fondo, empujaron esa firma. Sin embargo, su arranque de temporada ha sido, probablemente, su peor versión en muchos años: lento, sin energía y sin la chispa que lo convirtió en uno de los mejores del mundo.

Más descanso y rutinas revisadas

Ahí entra el llamativo plan de trabajo. En una de sus últimas conversaciones, Mourinho le ha pedido cambios en sus rutinas, sobre todo en lo relativo a la recuperación y al descanso en su casa. El entrenador entendía que el jugador podía mejorar en ese terreno: incluso ha habido jornadas de esta temporada en las que el brasileño prefería seguir trabajando en Valdebebas hasta muy tarde antes que hacerlo en su hogar. Junto a varios asistentes y en sintonía con sus preparadores personales, se han ajustado algunas pautas y el futbolista se ha comprometido a transformar su día a día.

El objetivo, la misión y la obsesión son una sola: que el brasileño vuelva a ser ese futbolista que ha regalado tantas alegrías al madridismo, como el propio Mourinho ha reconocido en público al asegurar que Vini merece ser ayudado. Con la renovación firmada, el vestuario de su lado y un plan de descanso y recuperación sobre la mesa, en Madrid aguardan con impaciencia el regreso de la mejor versión de su estrella.