Sabemos que el divorcio es un momento muy importante en la vida de las personas y que sus consecuencias acompañan para siempre. Por eso nos dedicamos en exclusiva al Derecho de familia, una materia que exige conocimientos específicos de los que pueden carecer otros profesionales no especializados. Nuestra filosofía es sencilla: más importante que las leyes son las personas. Ser abogado de familia trasciende el ámbito jurídico, porque implica estar al lado de quienes atraviesan una crisis familiar, adentrándonos en su esfera más íntima para ofrecer la mejor solución posible.
Nos encargamos de acompañarte en todos los procesos propios del Derecho de familia:
- Divorcio exprés online, cuando existe mutuo acuerdo, no hay hijos menores o con capacidad modificada dependientes, y los cónyuges pueden comparecer personalmente ante notario junto con la abogada para firmar la escritura.
- Separación y divorcio, judicial o notarial.
- Capitulaciones matrimoniales o acuerdos prematrimoniales, pactos escritos y jurídicamente vinculantes que ordenan las consecuencias personales y económicas de una eventual ruptura: alimentos, distribución de bienes, pensiones compensatorias, régimen económico o incluso aspectos no patrimoniales como la educación de los hijos.
- Modificación de medidas ya adoptadas.
- Ejecuciones por incumplimiento.
- Procedimientos de filiación y medidas paternofiliales.
- Atribución del uso de la vivienda familiar.
- Liquidación del régimen económico matrimonial.
- Pensión compensatoria.
Una de las cuestiones que más conflictos genera en una ruptura es quién se queda con el uso de la vivienda familiar, entendida como la residencia habitual de la unidad familiar con voluntad de permanencia. Cuando hay hijos menores y no es posible un acuerdo, el uso se atribuye a los hijos y al progenitor con la custodia exclusiva, independientemente de quién sea el propietario. A falta de acuerdo, decidirá el juez atendiendo a las circunstancias personales y económicas de cada caso, siempre priorizando el bienestar del menor. Entre las opciones posibles están el uso temporal para uno de los cónyuges, el uso rotatorio de la vivienda o, si fuera aconsejable, su división.
Creemos que es fundamental intentar llegar a acuerdos que aporten bienestar con el menor coste posible. Por eso potenciamos el lado más humano y ético de nuestra profesión: ser cercanos, estar disponibles y escuchar las necesidades que surgen durante el proceso. Cada divorcio y sus circunstancias son diferentes, así que estudiamos cada caso de forma individualizada, orientando y asesorando a clientes que llegan con muchas dudas y miedos.
Si te encuentras ante una ruptura de pareja o necesitas asesorarte sobre cualquier cuestión de familia, estaremos encantados de escucharte, explicarte tus opciones y acompañarte en cada paso del proceso.