Restaurante

Anónymo Restaurante

4,7 (2434 opiniones) · Restaurante Verificado
CC Monte del Pilar, C. Veneros, s/n, Local 4, 28221 Majadahonda, Madrid

Sobre Anónymo Restaurante

Establecimiento gastronómico ubicado en Majadahonda, Madrid, especializado en cocina de autor con enfoque en ingredientes de temporada y técnicas innovadoras. El local ofrece un entorno moderno con iluminación ambiental y una decoración que incluye elementos como un mural de estilo geisha. Cuenta con una valoración verificable de 4.7 sobre 5, basada en más de dos mil cuatrocientas opiniones.

La carta presenta una selección de platos organizados por categorías. Entre las sugerencias de temporada destacan el espárrago de Tudela, la tortilla vaga de gallinas de huevos felices, el pulpo brasa con revolcona y emulsión de pimentón, y las alcachofas confitadas a la brasa. Para el inicio de la comida se ofrecen preparaciones como la ensaladilla de gambón, tartar de atún rojo de almadraba o salmón sobre tosta de arroz crujiente, pavés de steak tartar, croquetas de cecina y ternera ecológica, quesos ahumados con salsa de fresa picante, zamburiñas flambeadas, brioches de ternera mechada y langostino tempurizado, así como pan bao de rabo de toro y La Puntillita, y saam de alita de pollo deshuesada. Los platos principales incluyen escalope de ternera con cremoso de patata, lomo bajo de ternera ecológica de Guadarrama, chuletón de ternera eco madurado 30 días a la brasa, solomillo de ternera D.O.P. Guadarrama, burger casera Anonymo y asadillo de pimientos con bacalao. La oferta de postres abarca torrija casera de brioches caramelizada con toffee y helado de dulce de leche, brownie de chocolate y nueces con helado vainilla, coulant de chocolate y curry con helado de frambuesa, tarta de queso de vacas felices y milhojas de manzana caramelizada al ron. La carta indica alérgenos conforme a la normativa 1169/2011.

El establecimiento prioriza la calidad de los ingredientes y la presentación cuidada, adaptando la oferta a las disponibilidades estacionales. La atención al cliente se describe como profesional y constante durante la estancia. El recinto se posiciona dentro de la oferta gastronómica actual de Madrid, combinando cocina creativa con un espacio tranquilo y acogedor. Anónymo Restaurante mantiene su carta actualizada para responder a las tendencias culinarias locales.

Visitar el local permite acceder a una propuesta gastronómica variada, con opciones detalladas por categorías y una gestión alérgena transparente. La experiencia se complementa con un servicio atento y un entorno diseñado para la comodidad del comensal.

Opiniones de clientes

4,7
2.434 opiniones
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C
Ccleves CFC

Un restaurante anónimo que nos sorprendió gratamente. La decoración y el ambiente son perfectos, dan ganas de tomarte fotos en cada rincón. La atención del chico que nos atendió, Fies (creo que se llamaba Oussama), fue excelente: muy atento y amable en todo momento. Después de cenar subimos a la segunda planta para disfrutar tranquilamente de una cachimba, donde también nos asesoraron muy bien. La comida estaba deliciosa, todo a otro nivel. Sin duda, volveremos.

N
Noelia Mañana

Entré por lo atractiva que es su decoración y salí completamente enamorada. Cada plato está cuidado al detalle, tanto en presentación como en sabor, y se nota el cariño en cada elaboración. La atención es impecable: el personal consigue que te sientas cómoda desde el primer momento. Hacía tiempo que no me trataban así de bien. Y mención especial al menú del día: está increíblemente bien pensado. Tiene la misma calidad, cantidad y elaboración que los platos de carta. Siempre hay opciones saludables y, además, son generosos con las raciones. Sin duda, ya tienen una clienta habitual.

R
Rebeca M.R.

Fuimos a cenar mi pareja y yo aprovechando una promoción de The Fork, animados por las buenas reseñas, y la experiencia fue muy positiva. Empezamos con croquetas de cecina y de ternera. Ambas estaban muy buenas; las de ternera estaban increíbles, muy cremosas. Las de cecina también nos gustaron mucho, aunque para mi gusto los trozos de cecina eran bastante grandes, estas última tenían un sabor más profundo. También pedimos el brioche de carrillera, que estaba espectacular, de esos platos que se recuerdan. Los baos de rabo de toro no nos entusiasmaron tanto, sobre todo porque llevaban un toque picante que, personalmente, no me gusta, aunque el producto estaba bien trabajado. La burrata inyectada con pesto y fresa nos gustó mucho, una combinación original y muy agradable. Como plato principal, pedimos el solomillo, y fue todo un acierto: el punto estaba perfecto y la carne se deshacía en la boca, como mantequilla. Realmente muy, muy bueno. De postre no sabíamos cuál elegir, así que pedimos dos. La torrija, que te flambeaban en mesa, estaba súper jugosa, blandita y deliciosa. Y la tarta de queso merece mención aparte: una porción enorme, muy rica y contundente, ideal para compartir. Para beber tomamos dos tintos de verano. El local es muy bonito, llamativo y acogedor; las paredes y los colores del espacio impresionan y crean muy buen ambiente. La atención fue correcta y agradable. En general, una experiencia muy recomendable. Sin duda, un sitio al que volveríamos.

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