Cementerio militar

Cementerio Británico

4,0 (39 opiniones) · Cementerio militar
C. Comandante Fontanes, 7, 28019 Madrid

Sobre Cementerio Británico

Fundación Cementerios Británicos en España es una entidad sin ánimo de lucro constituida en 2017, dedicada a la protección, mantenimiento y promoción de los cementerios británicos ubicados en el territorio español. Estos cementerios son, en su mayoría, propiedad de la Corona Británica, y la fundación tiene como objetivo específico preservar estos espacios históricamente importantes, aunque también acoge cementerios de otras administraciones con características similares.

La fundación ofrece una serie de servicios relacionados con la gestión y el mantenimiento de estos cementerios. Entre ellos, destaca la posibilidad, sujeta a disponibilidad, de solicitar enterramientos tanto en suelo como en nichos en los cementerios británicos, a personas de cualquier nacionalidad, credo o religión. Esto refleja el carácter inclusivo y respetuoso de la fundación, que acoge a quienes desean ser enterrados en estos lugares que combinan valor histórico, cultural y arquitectónico.

Además, la fundación se encarga de promover eventos conmemorativos, entre los que resalta el acto por el «Remembrance Day» o Día del Recuerdo, celebrado el 11 de noviembre de 2020, que rinde homenaje a personas fallecidas y mantiene viva la memoria de las comunidades vinculadas a los cementerios.

Además de la gestión directa, la fundación invita a colaborar mediante donaciones, que son deducibles en la declaración de la renta, ayudando así al sostenimiento y mejora de estos espacios. También se ofrecen formas diversas para participar y contribuir a la conservación de los cementerios británicos en España.

La fundación supervisa varios cementerios emblemáticos en España, entre los que se encuentran:

  • Cementerio británico en Bilbao: Surgió ante la necesidad de proveer terrenos consagrados para el entierro de un creciente número de trabajadores no católicos vinculados especialmente a actividades industriales y comerciales en la región.
  • Cementerio británico en Madrid: Fundado en 1854, este cementerio es predominantemente un lugar de entierro cristiano, pero con el tiempo ha acogido a personas de otras religiones, reflejando la diversidad y tolerancia de la comunidad. Además, presenta gran riqueza arquitectónica y un valor histórico notable.
  • Cementerio británico en Valencia: Actualmente en uso para enterramientos, este cementerio es una joya poco conocida que da cuenta de la histórica presencia de población extranjera dedicada a diversas actividades en la ciudad.
  • Otros cementerios británicos en España: Existen registros de hasta 30 cementerios en distintas regiones de España, comúnmente conocidos como británicos, ingleses, americanos, protestantes, o anglicanos, aunque sus denominaciones pueden variar y resultar a veces confusas. Estos espacios son también parte del patrimonio y de la gestión de la fundación.

La fundación concentra sus esfuerzos en mantener estos sitios pacíficos e interesantes que poseen un gran valor histórico, social y arquitectónico. Se considera que estos cementerios cumplen una función importante al preservar la memoria de comunidades extranjeras en España, así como por su importancia como espacios culturales y lugares de descanso final donde se respeta la diversidad de nacionalidades y creencias.

Como organización sin fines de lucro, la fundación promueve activamente la participación ciudadana y comunitaria a través de donaciones y colaboraciones, buscando asegurar la continuidad en el cuidado y la promoción de estos espacios.

Los cementerios británicos en España no solo son puntos de interés histórico, sino también símbolos de respeto intercultural y valores de convivencia. La fundación trabaja para que estos lugares sigan siendo accesibles, bien conservados y valorados tanto por las comunidades locales como por visitantes y descendientes de quienes allí descansan.

Si desea conocer más sobre la labor de la Fundación Cementerios Británicos en España, sus cementerios y servicios, o quiere participar en la conservación y promoción de este patrimonio, le animamos a ponerse en contacto o visitarnos.

Opiniones de clientes

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S
Sote Muñoz

Remanso de paz. Crisol de religiones y nacionalidades. Todos somos Uno. No puedes perderte este maravilloso lugar en Carabanchel. Merece la pena visitar el cementerio Británico por toda la historia y energía que emana de cada rincón. La gran labor de los voluntarios por mantener este espacio, es digna de mención. Está a disposición del visitante una audioguia magnífica con la que puedes contextualizar varias de las personalidades que allí se hayan. Con tu aportación voluntaria al adquirir la tarjeta de audioguia puedes apoyar todas las iniciativas de investigación y mantenimiento. Muchas gracias David, Mary y Julio por vuestra aportación a mi visita de hoy.

B
Blanca Leon

Lugar digno de visitar. Remanso de paz dentro de la cuidad, con tumbas de diversas nacionalidades. Un rincón dentro de la ciudad de Madrid que tiene su encanto, con ese aire de melancolía que emana de el. La entrada es gratuita y merece la pena perderse durante un tiempo entre sus tumbas.

J
Javier Carmona

Sin duda uno de los cementerios más bucólicos de la ciudad de Madrid y uno de mis preferidos por la paz, la tranquilidad y el sosiego que emana del entorno. Un camposanto pequeño que alberga unas 600 tumbas, situado en el madrileño barrio de Carabanchel, el cual tiene el maravilloso encanto de los vetustos cementerios, con frondosos jardines y árboles al más puro estilo inglés. Fundado en el año 1854, en él permanecen enterradas personas de distintas nacionalidades y creencias religiosas, siendo creado inicialmente para dar sepultura a los ciudadanos ingleses que vivían en Madrid y que, al ser cristianos no católicos, no podían ser enterrados en los cementerios españoles. Sus enterramientos cuentan interesantes y maravillosas historias pues en él se encuentran algunos destacados personajes de la historia de Madrid, como la de William Parish, director del conocido Circo Price entre 1880 y 1916 y yerno del fundador, Thomas Price, un domador de caballos irlandés, perteneciente a una antigua estirpe de acróbatas. La de Margarita Kearney Taylor, primera propietaria del salón de té Embassy, tapadera del espionaje internacional desde el Paseo de la Castellana; la del francés Emilio Huguenin Lhardy, creador del famosísimo restaurante Lhardy en 1839, que continúa hoy abierto en el número 8 de la Carrera de San Jerónimo, la del pintor Albert Sheldon Pennoyer (quien jugó un papel importante para recuperar las obras robadas por los nazis en Europa) y, las de algunos miembros de la familia Loewe (artículos de cuero y accesorios), familia Brooking (joyerías) e industriales tan conocidos como Boetthicher, promotores de la insutrialización de Villaverde y Girod, artesanos de relojería. Tampoco podemos olvidar a la baronesa Tatiana de Korf y al conde polaco Zavadowsky Miklazewsky e incluso, el impactante panteón de carácter masónico de los familiares de Ekkehard Tertsch, diplomático austríaco que no dudó en instalarse en Madrid, tras recibir numerosas represalias por parte de los nazis. También se encuentran enterrados aquí, varios miembros de la familia real de Georgia, la dinastía Bagration, asentados en España tras su exilio desde la revolución rusa, la historiadora Alice Bache Gould y Quincy, experta en Cristóbal Colón y emparentada con John Quincy Adams (presidente de los Estados Unidos) y el hispanista irlandés Walter Starkie director del primer Instituto Británico en España (Madrid), en 1940. Cuenta la historia, que la primera persona enterrada en este cementerio fue un joven de 18 años llamado Arthur Thorol. Su familia le dio sepultura en 1854 y su tumba es fácilmente reconocible pues sobre ella está grabada en bajorrelieve la espada de Excalibur, la legendaria espada del Rey Arturo. También la historia de este lugar está llena de incógnitas. Una de ellas es la de la muerte del fotógrafo galés Charles Clifford que desarrolló su carrera profesional en España. Su lápida apareció durante unos trabajos de limpieza de escombros en el cementerio hacia el año 1995, pero se desconoce dónde está el resto de la sepultura. Su lápida se encuentra colgada en la pared derecha de la entrada del cementerio. Este camposanto es, además, el emplazamiento de obras arquitectónicas reseñables, como el impresionante panteón de la familia Bauer, cuyo cabeza de familia, Ignacio Bauer, fue un banquero español de origen húngaro. El monumento funerario fue diseñado por el arquitecto Fernando Arbós y Tremanti, artífice del Panteón de Los Hombres Ilustres y de la Iglesia de San Manuel y San Benito, ambos ubicados en la Ciudad de Madrid. Encima de la puerta de acceso al cementerio, no hay cruz, sino el escudo imperial y victoriano del Reino Unido, que fue realizado por el reputado escultor Pedro J. Nicoli. Sirvan estas líneas de homenaje a David Butler, inglés afincado en Madrid desde 1974, el cual es el encargado de “cuidar” y de dar a conocer el Cementerio Británico.