En nuestra residencia y centro de día de Las Rozas de Madrid nos dedicamos al cuidado de personas mayores, dentro de Sanitas Mayores, la división que Sanitas destina a la atención de este colectivo. Sabemos que elegir un lugar para un familiar mayor es una decisión importante y, a veces, complicada. Por eso buscamos que cada jornada transcurra en un entorno tranquilo, cercano y acompañado, tanto para quienes viven con nosotros como para quienes acuden a nuestro centro de día durante el día.
Nuestra oferta se articula en dos modalidades principales. Por un lado, la residencia, pensada para personas mayores que necesitan un hogar donde recibir atención continua. Por otro, el centro de día, una opción muy útil para familias que cuidan de sus mayores en casa y quieren que pasen el día acompañados, activos y bien atendidos, regresando por la noche al domicilio.
Como parte del ecosistema de Sanitas, el cuidado de nuestros residentes se apoya en una amplia red sanitaria con más de 58.000 profesionales en más de 4.500 centros propios y concertados. El cuadro médico incluye especialidades especialmente relevantes para personas mayores, como geriatría, cardiología, rehabilitación, fisioterapia, neurología, podología, logopedia, hematología o unidad del dolor. Además, Sanitas cuenta con hospitales propios en Madrid como el Hospital Universitario La Moraleja, el Hospital Universitario La Zarzuela, el Hospital Universitario Virgen del Mar y el Hospital Blua Sanitas Valdebebas, así como el Hospital Sanitas CIMA en Barcelona.
Otro recurso de gran valor para las familias es el servicio de urgencias, emergencias y atención domiciliaria que Sanitas mantiene activo 365 días al año, con UVI móviles y ambulancias. Saber que existe una respuesta rápida ante cualquier imprevisto da mucha tranquilidad, y nosotros lo comprendemos bien: también la buscaríamos para los nuestros.
A la hora de valorar una residencia o un centro de día, conviene fijarse en varios aspectos. Primero, en el día a día: qué rutinas se ofrecen, cómo se organiza la atención y qué soporte médico está disponible. Segundo, en la conexión con servicios sanitarios más amplios, algo que resulta decisivo cuando aparecen necesidades de atención especializada. Y tercero, en la cercanía del trato: un buen centro se reconoce en cómo se sienten allí los mayores y en la confianza que transmite al equipo.
Un centro de día, por ejemplo, puede ser una excelente stepping stone para familias que aún no plantean una estancia permanente: permite que el mayor socialice, mantenga rutinas y reciba atención, mientras los cuidadores descargan parte de su carga. Muchas familias descubren que ese apoyo cambia por completo la dinámica en casa.
Si estás buscando un lugar donde tu familiar mayor esté bien cuidado y acompañado, nos encantaría conoceros y contarte en persona cómo trabajamos. Echar un vistazo al centro, hacer preguntas y sentir el ambiente es la mejor forma de decidir, y estaremos encantados de recibiros y ayudaros en ese camino.