Opiniones de clientes
De las mejores visitas a los museos en los que he estado, historia y encanto en cada habitación, sorprende lo bien cuidado que está todo teniendo en cuenta que pasas a través de las estancias, no como en otros museos que solo te limitan a ver, aquí atraviesas la mayoría de estancias. Desde el momento que entras te recibe su magnífica arquitectura, a medida que recorres sus salones te vas transportando a otra época. Importante saber que se hace algo de cola para entrar, tienes que tenerlo en cuenta, pero se agradece porque el hecho de limitar la cantidad de personas dentro hace que tú visita sea más íntima. Cuando fui al museo no pude ver el jardín, estaba en obras, sin duda tendrá el mismo encanto y cuidado que tiene el museo. No puedes estar dentro con bolsas (hay casilleros para dejarlos), la entrada es gratuita los domingos y los jueves después de las 17:00
Casa museo en la que se pueden contemplar las diferentes colecciones de arte de la familia a lo largo de las dos plantas de la casa. También se puede visitar el pequeño jardín del palacete. Lo más relevante del museo es la propia casa, destacable la escalinata principal revestida de mármol, con grandes columnas y presidido por el escudo de la familia. El aforo del museo está limitado a 60 personas, por lo que puede ser normal que se formen colas en el exterior. Sobre todo los domingos (día gratuito).
Este palacete madrileño te recibe con un personal que te da un trato impecable y muy cercano al visitarlo. Es un museo de visita obligada para descubrir la vida de la nobleza en su época. Tiene una maravillosa e inabarcable colección de lienzos y otros objetos, sobretodo el mobiliario destaca. Es un lugar limpio, tranquilo y que recomendamos ir nada más abren para disfrutarlo en silencio. Una experiencia de 10.