Hay algo especial en el momento en que un perro entra en tu vida. No es solo una mascota, es un compañero, un miembro de la familia. En Poison D’Acebo lo saben bien. Esta familia, apasionada y dedicada, ha convertido su amor por los perros en un proyecto de vida. Su actividad principal es la cría del bulldog francés, una raza que requiere atención, conocimiento y, sobre todo, mucho cariño. No se trata de producir cachorros, sino de seleccionar y cuidar cada ejemplar para que llegue a su nuevo hogar con la mejor salud, el mejor temperamento y las características físicas que definen a esta raza tan querida. La calidad y el bienestar animal son su prioridad absoluta, por encima de cualquier otra consideración.
Su historia comienza en 2005, cuando un bulldog francés llamado Thor llegó a sus vidas. Poco después llegó Buba, y lo que empezó como una afición se transformó en una vocación. En 2006 solicitaron su afijo Poison D’Acebo, un sello de identidad que garantiza que cada cachorro nacido en su casa lleva consigo un legado de cuidado y excelencia. Desde entonces, han trabajado sin descanso para criar ejemplares que no solo sean bellos por fuera, sino que también tengan un carácter equilibrado y una salud robusta. Su filosofía es clara: si buscas un cachorro económico, este no es tu lugar. Aquí se apuesta por la calidad, la selección genética y el bienestar de cada animal.
- Cachorros de bulldog francés con excelentes características físicas, morfológicas, de salud y de temperamento.
- Asesoramiento y atención personalizada antes y después de la adquisición del cachorro, garantizando su bienestar.
- Envío y acompañamiento para nuevos dueños, con posibilidad de estancia en Madrid o en Santoña (Cantabria).
Lo que diferencia a Poison D’Acebo de otros criadores es su enfoque familiar y su compromiso con la raza. No son una granja de producción, sino un hogar donde los perros crecen en un entorno natural y afectuoso. Han conseguido que sus ejemplares viajen a países como Colombia, Brasil, Perú, Ecuador, México, Estados Unidos, Holanda, Bélgica, Francia, Portugal, Rusia, China o Reino Unido. Incluso han logrado varios campeones fuera de nuestras fronteras, un orgullo que demuestra la calidad de su trabajo. Pero para ellos, lo más importante no son los títulos, sino saber que cada cachorro encuentra una familia que lo cuide y lo quiera como se merece.
Su enfoque diferenciador reside en la selección minuciosa y en el trato personalizado. Cada cachorro es criado con mimo, con una atención que va más allá de lo básico. No se limitan a entregar un perro, sino que ofrecen una experiencia completa, acompañando a los nuevos dueños en cada paso del proceso. Esta dedicación es lo que hace que sus clientes confíen en ellos una y otra vez, recomendando su trabajo a otros amantes de la raza.
Si estás buscando un bulldog francés que sea sano, equilibrado y criado con verdadera pasión, has llegado al lugar indicado. En Poison D’Acebo no solo crían perros, crían compañeros para la vida. Te invitan a conocer su trabajo, a descubrir cómo cuidan a sus ejemplares y a formar parte de esta gran familia. Ponte en contacto con ellos y da el primer paso hacia una experiencia única.